Esta enfermedad sigue siendo el reto más serio para la salud mundial, puesto que se calcula que 34 millones de personas conviven con el virus y el 90% de las muertes se produce en los países pobres.

Por este motivo, Farmamundi ve de forma positiva el avance y los logros conseguidos en los últimos años, así como el esfuerzo internacional. De igual manera, considera que es momento de cumplir con los compromisos reforzando los programas de prevención y tratamiento asequibles y priorizando la actuación en la población más vulnerable. Fundamentalmente en áreas de África subsahariana, región gravemente afectada, donde 1 de cada 20 adultos está infectado. Un reto, por lo tanto, que se muestra urgente, ya  que alrededor de 34 millones de personas conviven con el virus y el 90% de las muertes se produce en los países pobres. Y aunque hasta la fecha no se ha encontrado una cura para la enfermedad ni una vacuna que la evite, las terapias están mejorando la calidad de vida del enfermo y evitando en muchos casos el fallecimiento. Existe un arsenal de distintos antirretrovirales que ayudan a mejorar la efectividad de los tratamientos aunque siguen preocupando los efectos secundarios y las resistencias.

sida

 

Según el último informe de NNUU, la erradicación del SIDA es posible, sobre todo porque los datos de la última década son positivos, pues han disminuido las infecciones y muertes pero, al ritmo actual, reducir esta epidemia a límites tolerables necesitará otros 40 o 50 años. La prevención, diagnóstico precoz, acceso a tratamiento y cobertura social deben ser sus pilares. De ahí que Farmamundi considere que se debe continuar con programas integrales, paso a paso y llegando a todos los lugares. Se debe potenciar, también, la investigación para una vacuna que sigue siendo una esperanza y posibilitar el acceso real a los tratamientos para todas las personas que lo necesiten.

La investigación para conseguir fármacos más efectivos es fundamental, pero ello debe ir acompañado de programas que favorezcan el acceso geográfico y económico a esos tratamientos, y a medidas de prevención. En este sentido, según Farmamundi, las actuales reglas comerciales que protegen mediante patente un nuevo medicamento durante 20 años para que el inventor recupere la inversión, impiden que se desarrollen genéricos asequibles y los tratamientos son inalcanzables para gran parte de la población que los necesita. Todo ello ha generado conflictos comerciales internacionales con países que no han podido soportar la gravedad de la enfermedad y la imposibilidad de tratar a sus enfermos por motivos económicos. Sudáfrica o Brasil son algunos ejemplos.

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