Las mujeres que utilizan antidepresivos conocidos como inhibidores selectivos recaptadores de serotonina (SSRIs) como el Prozac y Celexa durante el embarazo tienen mayores posibilidades de tener un hijo con alta presión sanguínea en los pulmones.

La condición, conocida como hipertensión pulmonar persistente, puede derivar a disnea y dificultad para respirar. Aunque rara, esta severa enfermedad se encuentra asociada a una falla cardíaca, según comentaron los investigadores.

Los infantes nacidos de mujeres tratadas con SSRIs en el embarazo tardío mostraban un doble de riesgo de padecer hipertensión pulmonar.

El aumento de este riesgo parece ser un efecto de la clase del antidepresivo.

Las mujeres que toman SSRIs deberían estar informadas acerca de este riesgo mayor, pero también deberían saber que la hipertensión pulmonar persistente es una enfermedad rara que afecta a menos de 2 cada mil nacidos vivos.

De ser posible, un tratamiento para la depresión sin fármacos debería ser considerado. Para las mujeres cuyo tratamiento con SSRIs es la única o mejor opción, la elección de la sustancia es de menor importancia.

Sin embargo, uno de los investigadores líder alega que este estudio no demuestra que estos antidepresivos sean causantes de hipertensión pulmonar. Es importante que, antes de asustar a las mujeres y no tratarlas por su depresión durante el embarazo, la ciencia se asegure de que se han agotado los recursos para determinar si existe una relación directa entre el uso de estos antidepresivos y el desarrollo de hipertensión pulmonar en los neonatos.

Lo más notable es que resultados muestran que el no tratar la depresión materna durante el embarazo también puede causar hipertensión pulmonar.

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