Realizar dos clases semanales  de yoga, redujo los síntomas de la fibromialgia tales como dolor, fatiga y rigidez en un 30 %, según un estudio publicado en la revista Dolor. Un grupo control, que no tomó las clases y sólo realizó su régimen de tratamiento regular, informó que no hubo cambios en sus síntomas.

yogafibromialgia

El programa de yoga utilizado en el estudio, fue de ejercicios de bajo impacto, lo que los ayudo a elevar su grado de movilidad e incluso, pudo haber cambiado la forma en el que el sistema nervioso central responde al dolor, dice James Carson, PhD, investigador principal y psicólogo en el Oregon Health and Science University, en Portland. “El ejercicio se recomienda a menudo, a los pacientes con fibromialgia, pero muchos encuentran que el ejercicio es demasiado doloroso para continuar o que las clases no están adaptadas para ellos”, dice Carson. Los elementos adaptados fueron los del estilo Hatha, en un programa que ellos llaman “Yoga de la Conciencia”. En cada clase, los pacientes pasan 40 minutos trabajando con una serie de poses y le dedican otros 80 minutos a la meditación, ejercicios de respiración y discusiones de grupo acerca de cómo sobrellevar el dolor.

Los investigadores asignaron aleatoriamente a 53 mujeres que habían vivido con fibromialgia por lo menos un año, en mantener su régimen de tratamiento existente o tomar dos clases de yoga de la Conciencia, además de su medicación actual y tratamiento. Los pacientes del  grupo de yoga, también recibieron unos DVDs de instrucción y se les animó a practicar por su cuento todos los días.

Al comienzo de la investigación, los participantes calificaron la gravedad de sus síntomas incluyendo dolor, fatiga, rigidez, falta de sueño y ansiedad en una escala de 0 a 100, mediante un cuestionario estándar. Después de dos meses, la puntuación media de las mujeres que completaron el programa de yoga se redujo del 48 al 35, mientras que la puntuación media en el grupo control (49), no se movió.

Carson y sus colegas no pueden descartar la posibilidad de que la participación en las clases de yoga pudo provocar una respuesta, similar al efecto placebo. Pero el estudio,  se suma a otros que sugieren que ejercicios suaves como los de Tai Chi, igualmente, alivia estos síntomas.

Aunque prometedores, estos resultados deben ser confirmados por estudios con un grupo más grande y de más diversidad, incluyendo hombres.

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