La escabiosis es una infestación de la piel provocada por el ácaro Sarcoptes scabiei que es un parásito muy pequeño, que se alojan dentro de la piel. Estos pequeños insectos cavan un túnel en la capa más superficial de la piel, donde viven y se reproduce, causando una fuerte picazón típica de la sarna y pequeñas pápulas rojizas. Esto es debido a una reacción alérgica al ácaro y generalmente comienza unas cuatro semanas después del inicio de la infestación.

sarna

La enfermedad se propaga al pasarse los ácaros de una persona infestada a otra, por contacto directo de piel a piel, por lo que generalmente afecta a convivientes. La transmisión suele producirse entre personas que duermen juntas, e infrecuentemente a través de la ropa, ya que la vida del ácaro es corta y un simple lavado de las prendas lo mata. El parásito afecta sólo a las personas, por lo que los animales domésticos no la padecen ni la transmiten. El haber tenido sarna previamente no confiere inmunidad.

Esta picazón se localiza en determinadas partes del cuerpo, tales como axilas, muñecas, entre los dedos de la mano, cintura, pechos, ingle y genitales. La erupción de la sarna está formada por pequeños bultos rojos ocasionalmente se ven vejigas, habones o pequeñas úlceras con costras, seguidos por surcos ondulados de aproximadamente 1,5 cm de longitud.

El diagnostico se hace en base al síntoma principal que es la picazón y el examen microscópico de tejido, obtenido mediante el raspado de los surcos, permitirá constatar fehacientemente la existencia de los ácaros.

Existen tratamientos tópicos y sistémicos para la escabiosis, la Ivermectina es un fármaco antiparasitario con administración oral, la  Permetrina o el Lindano se aplican en forma tópica resultando menos efectivo que la Ivermectina. Generalmente se usa una combinación de tópico e Ivermectina.

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