¿Que es el estres? ¿A que es debido? ¿Como puedo evitarlo?

El ser humano es un ser de adaptación pero también es único, y por ello algunas personas tienen más dificultad  que otras en adaptarse a ciertas situaciones en las que se implica un cambio.

Cambios de temperatura, de luz solar, de ciudad, de costumbres, de planes, de pareja…

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Se necesita ciertamente flexibilidad para poder adaptarse a diversas situaciones y sobre todo aprender a vivir en el momento presente, en el aquí y ahora. Pero aún así, muchas veces no podemos evitar encontrarnos con el gran temido ESTRÉS…

No importa cuántos años llevemos viviendo lo mismo, con cada llegada del otoño nos damos cuenta de que el verano ya forma parte del pasado, que las vacaciones han terminado  y de que es momento de poner el motor en marcha. Nos enfrentamos de nuevo a las obligaciones en el trabajo, en el hogar, a las prisas, etc. Poco a poco sentimos que el corazón se va encogiendo, que el sueño no está siendo reparador, que estamos más irritables o incluso deprimidos y cada día más cansados…

Y es que, quién no ha padecido estrés en algún momento de su vida? Puede que algunas pocas excepciones …

Pero es realmente tan malo como pensamos? Siempre que mencionamos la  palabra estrés automáticamente le asignamos una carga negativa. No estaremos siendo un poco injustos con él? Al fin y al cabo somos nosotros los que decidimos cómo vivir nuestra vida, o no…?

En el fondo, el estrés es sencillamente una respuesta natural ante cualquier cosa que nos cause una perturbación, desde la exposición al frío o al calor hasta reacciones emocionales fuertes…

Sin embargo, si el estrés es extremo o duradero, esta respuesta natural puede llegar a ser bastante nociva, es cuando el estrés nos supera.

Antes, un poco de anatomía…

Las glándulas suprarrenales son las responsables de mantener el equilibrio de muchas funciones corporales mediante la secreción de varias hormonas importantes.

Se encuentran encima de los riñones y se componen de 2 partes distintas: la médula y la corteza. La parte interna, la médula (afín al sistema nervioso), segrega dos hormonas: la adrenalina y la noradrenalina . La parte externa, la corteza, segrega otro tipo de hormonas llamadas corticosteroides formadas a partir del colesterol.

 

…Para entender el mecanismo

Estas hormonas trabajan a partir de mecanismos de compensación a lo largo de lo que llamamos el síndrome general de adaptación que consta de 3 fases:.

  • Reacción de alarma

Cuando la médula suprarrenal  segrega adrenalina y otras hormonas relacionadas con el estrés para realizar  una actividad física inmediata. Aumenta el ritmo cardíaco y respiratorio, el sudor y se dilatan las pupilas…

  • Reacción de resistencia

La corteza suprarrenal segrega hormonas llamadas corticosteroides que entre otras cosas, convierten las proteínas en fuente de energía para cuando las reservas de glucosa se agotan, también retienen el sodio para mantener elevada la presión sanguínea, etc . Cuanto más dure esta etapa mas riesgo hay de padecer enfermedades…

  • Agotamiento

Las reservas hormonales se agotan al igual que ciertos órganos (corazón, vasos sanguíneos, las suprarrenales y el sistema inmune) pudiendo provocar  episodios de hipoglucemia y de debilidad celular y por lo tanto general.

Consecuencias vinculadas al estrés

Angina de pecho, alergias, asma, ansiedad, catarro, depresión, envejecimiento, migrañas, úlceras, cáncer, diabetes, falta de apetito sexual, hipertensión, insomnio, psoriasis, trastornos menstruales y alimentarios, aumento de colesterol LDL, bajada del sistema inmune….

Tratamiento del estrés

La actitud es fundamental. Ser realista en el trabajo y en la vida en general, a la hora de organizar las tareas y de distribuir el tiempo necesario para cada una de ellas. Es importante saber delegar y aprender a decir que “no”, si no se puede asumir el encargo o favor. Es mejor afrontar el problema por muy difícil que sea en vez de posponerlo lo que causa malestar e insatisfacción.

Hablar, confiar las emociones y preocupaciones en alguien que sepa escuchar. Tener otro punto de vista puede ayudarnos a relativizar el problema y hallar su solución más fácilmente. Lo que a uno le estresa no necesariamente lo hace a los demás. Perder el miedo a reconocer los errores es la única manera de solventarlos.

Ser positivo, tomarse las cosas con buen humor, ser flexible y saber contar hasta diez pueden ser herramientas para rebajar la tensión y estrés.

Cambiar el entorno saliendo el fin de semana al campo, a la playa, dar paseos estando en contacto con la naturaleza nos permite desconectar del día a día.

La dieta juega un papel muy importante. Comer equilibrado, poco y varias veces al día. Los alimentos deberían ser lo más naturales, libres de pesticidas y aditivos. Son recomendables los cereales integrales en especial la avena, alimentos ricos en vitamina B como la levadura de cerveza, en cinc como las pipas de calabaza, lentejas, sésamo, en potasio como el plátano, melocotón, albaricoques, aguacate, patata y por supuesto verduras y frutas.

El ejercicio físico es un gran reductor. Mejora la función cardiovascular, el oxígeno y el uso de los nutrientes para el organismo, baja los niveles de colesterol en sangre, aumenta los niveles de resistencia y energía además de subir la autoestima y el humor.

Las técnicas de relajación: meditación , tai chi o yoga. El corazón late más lento pero con más eficacia y se reduce la presión sanguínea. Disminuye el ritmo respiratorio, el sudor, mejora la digestión y mantiene los niveles de azúcar equilibrados.

Suplementos: Ginseng coreano como tónico , antioxidantes, vitamina C+B6, zinc, magnesio y en especial el ácido pantoténico.

Infusiones de lavanda, pasionaria, valeriana, melisa, tila y pasiflora para la relajación.

Cuidado con los excitantes tales como el tabaco, el alcohol, la cafeína y refrescos que además de excitar y de ser adictivos, roban nutrientes esenciales para el organismo.

Aquí puedes encontrar todos los suplementos: http://www.suplments.com/natural/indicacion-estres

Conclusión

El estrés no es una enfermedad. Es positivo y necesario ya que nos permite activar las funciones necesarias para enfrentarnos ante una situación de peligro, competición, ataque o reto y con entusiasmo, concentración y buen rendimiento. Pero siempre y cuando esta estimulación no se prolongue demasiado, de lo contrario el estrés se convierte en negativo tras un esfuerzo continuo no recompensado, dando pie a la frustración, irritabilidad y abatimiento general. Depende de nosotros el saber tomar las decisiones que más nos convienen para poder gozar de una buena salud y de la vida!

1 comentario

  1. Rufina

    26 septiembre, 2013 a 15:59

    Gracias por estos conocimientos q nos hacen llegar, son de gran importancia para mi ya que vivo siempre con mucho stress. Aprendí como combatirlo, sólo falta ponerlo en práctica .

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