Sin dar vueltas declaramos que la culpa puede acortar la vida. Se debilita el sistema inmunológico. Un estudio comparó a las personas que tenían altos niveles de culpa con las que tenían niveles más bajos relacionados con actividades placenteras. Ellos encontraron niveles más altos de inmunoglobulinas que luchan contra las enfermedades en las personas que se complacían en actividades con menos sentimiento de culpa por realizarlas.

También se ha demostrado que la culpa aumenta los niveles de cortisol. El cortisol es una hormona del estrés que produce el cuerpo como parte de la respuesta de “lucha o huida”. Está diseñado para movilizar nuestras reservas de energía y excitación, que pueden ser necesarias para luchar contra una amenaza potencial. Sin embargo, la exposición constante puede aumentar la presión arterial y el riesgo de trastornos cardiacos, diabetes, depresión y ansiedad.

Caer en algunos de los placeres culpables puede tener sus beneficios, ya que puede agregar años a nuestra vida. Ya se trate de un largo baño de burbujas, una siesta, un masaje, o comer un chocolate, esto puede otorgar beneficios para la salud – especialmente si se echa lejos la culpa.

Algunas cosas fáciles que se pueden hacer en un día libre para estar relajado y saludable son:

Obtener un masaje: Un estudio demostró una disminución de los niveles de cortisol y el aumento de los niveles de serotonina después del masaje.

Hacer un poco de yoga: El yoga reduce el estrés y la inflamación en las personas que son obesas o tienen enfermedades inflamatorias crónicas, como la artritis reumatoide.

Escapar a algún lugar al aire libre: Especialmente si se pasan los días en una jungla de cemento. Rodearse de belleza natural puede aumentar la función inmunológica.

1 comentario

  1. clara gonzalez

    19 agosto, 2013 a 15:19

    Buena informacion, nada es imposible.

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