¿Conoces la gemoterapia? ¿Sabes en que consiste? ¿De donde proviene? ¿Que aplicaciones tiene?

En este articulo vamos a explicar en que consiste la gemoterapia y hacerte una introdución en esta terapia del color.

La terapia con gemas es una forma de terapia por el color que data de la antigüedad. La utilización de una gema coloreada tiene un efecto similar a la utilización de filtros de colores. Parece ser que en las antiguas civilizaciones de Lemuria y de la Atlántida el uso de cristales para la curación era una práctica terapéutica común

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Los diálogos de Platón cuentan  que los pobladores de la Atlántida sabían utilizar con gran maestría las propiedades energéticas y curativas de las gemas y que el motivo de la destrucción de su civilización fue el mal uso que hicieron de ellas.  En ambas culturas,  Lemuria y Atlántida, se empleaban las gemas para el crecimiento espiritual, el  aumento de la conciencia individual y la regeneración del cuerpo físico.  Las gemas fueron usadas durante cientos de años en otras civilizaciones históricas como la de Egipto  y Babilonia, así como en las de los Aztecas, Mayas, Toltecas y en China. En ciertas sociedades dependientes del reino animal el uso  de ciertas gemas les permitía el control sobre éstos, tal y como se refiere en las tradiciones druídicas, ayurvédicas y taoístas.

Vemos pues que la historia de la Humanidad está íntimamente ligada a las piedras preciosas. Desde el inicio, los chamanes utilizaron las piedras como un puente entre mundos y desarrollaron la enseñanza de que las gemas tenían una naturaleza triple, igual que el ser humano. Como éste, poseían cuerpo, alma y espíritu: su cuerpo era su materialidad perceptible; su alma era su energía y poder; su espíritu, la consciencia de lo superior que en ellas se había cristalizado.

Las piedras preciosas eran archivos del conocimiento ancestral. Los antiguos sabían que estaban en la tierra desde tiempo inmemorial. Por tanto, analógicamente, se creía que ellas habían aprendido el conocimiento de la tierra y que podían transmitirlo. Con el advenimiento del monoteísmo la cultura de las piedras sufrió una pérdida de poder. En las nuevas doctrinas, las piedras sagradas dejaron de tener poderes espirituales para significar más bien su valor material.

Se estima que la tradición de las piedras se infiltró en el judaísmo durante los más de 400 años que estuvieron conviviendo con la civilización egipcia. Moisés escribió los 10 mandamientos en dos placas de piedra:  según algunos autores las primeras fueron de esmeralda y las segundas de lapislázuli. Más tarde, doce piedras fueron engastadas en el pectoral del Sumo Sacerdote del Templo de Salomón, de acuerdo con los nombres de las doce tribus de Israel.

Durante los primeros años de la era cristiana Plinio el Viejo, uno de los médicos más importantes del imperio romano, describe en su Lapidario las distintas aplicaciones de las gemas y minerales, a mitad de camino entre la medicina y las tradiciones esotéricas.

La Iglesia Católica también adoptó una fuerte oposición a la tradición de las piedras, condenando en varios concilios la práctica de su uso, lo que no impidió su popularización en la Edad Media. Los conocimientos de los druidas fueron preservados por iniciados, sociedades secretas y por la tradición popular de las brujas. Otra parte de este conocimiento entró en Europa a través de los árabes, como por ejemplo las obras de Avicena (980-1037), en las cuales estaban conservados los conocimientos de los griegos sobre las piedras preciosas.

Fueron muy populares los LAPIDARIUMS medievales sugiriendo innumerables fórmulas de curación, sirviéndose de los poderes de las piedras preciosas y su asociación con las hierbas. Entre ellos encontramos el Lapidario de Alfonso X  El Sabio . También los alquimistas médicos, con Paracelso (1493-1541) como figura más representativa, utilizaron distintos minerales para el tratamiento de variadas afecciones.

Curiosamente, en Aragón  el uso de las piedras preciosas ha sido una práctica que se ha conservado hasta el momento actual  y la primera farmacopea aragonesa conocida, publicada en 1.546, comienza con la descripción del Electuario de gemas de Mesue, en el que aparecen entre otros componentes, el zafiro y la esmeralda. Gaspar de Morales, boticario zaragozano del siglo XVI, publicó en 1.605  “ El Libro de las virtudes y propiedades maravillosas de las piedras preciosas,” dedicada específicamente al estudio de los remedios preparados a base de gemas.

Con Hahnemann , a finales del siglo XVIII y principios del XIX,  aparece la primera referencia  de la utilización de sustancias minerales naturales homeopatizadas según  el método terapéutico  que él  sistematizó. En la  Materia Médica Homeopática se encuentran  grandes remedios preparados a partir de minerales nativos, como el Graphites (Grafito) , el Antimonium crudum  (estibina) o el Cinnabaris (cinabrio). Actualmente  la materia médica homeopática se ha enriquecido con las patogenesias de nuevos minerales o gemas como el alabastro, el ámbar, el diamante, la esmeralda, el granito, el lapislázuli, el mármol, la mica o  el zirconio , además de las ya clásicas de la Hekla lava y  Lapis albus

A principios del siglo XX  la Escuela Médica Antroposófica , basada en la obra de Rudolf  Steiner, concede gran importancia al empleo de minerales homeopatizados para restaurar el equilibrio integral del ser humano y establece correspondencias muy precisas entre los diferentes órganos del cuerpo humano y los diferentes metales o minerales de esos metales.

Una referencia muy importante  en la utilización terapéutica de las  piedras preciosas es la obra de Bhattacharya “  GEMOTERAPIA “(1.976) que adquiere gran divulgación tanto en la India como en Occidente,  en la que se considera a las gemas como minas inagotables de los 7 colores del arco iris, es decir, de los 7 colores que constituyen el cosmos o universo. Todas y cada una de las células del organismo están formadas por los siete rayos del arco iris y se atribuye la enfermedad a una deficiencia de color que puede ser aportado por las gemas. Bhattacharya indica el modo de elaboración de los preparados gemoterápicos y sugiere la  utilización de las gemomedicinas  potentizadas al modo homeopático.

También  M. Tetau  y C. Bergeret, presentan en 1.974 las bases teóricas y prácticas de la litoterapia, método que utiliza con fin terapéutico minerales y rocas que han sido diluidos y dinamizados según el método homeopático. En este sistema  se atribuye la acción terapéutica de los preparados a su  presunta acción desquelacionadora.

En la actualidad se ha constatado que los oligoelementos presentan longitudes de onda sensiblemente equivalentes a las que se utilizan en cromoterapia, es decir, presentan las mismas capacidades terapéuticas que los rayos de color. Su utilización en función  del color que “vehiculan” confirma que el organismo humano percibe de igual manera la información electromagnética de la luz que la de la materia y dado que el efecto de cada oligoelemento es conocido, es posible utilizarlos con gran precisión en  sustitución  de  los rayos de color.

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