Investigadores utilizaron árboles genealógicos que se remontan al año 1811 para estimar el riesgo de muerte para las personas con trastornos hereditarios del ritmo del corazón y alegan que sus hallazgos pueden ayudar a los médicos a determinar cuándo se debe examinar y tratar a los pacientes de hoy en día con estos trastornos.

La muerte súbita cardiaca puede ocurrir en personas aparentemente sanas, debido a trastornos del ritmo cardiaco. Las pruebas genéticas pueden identificar a las personas con un trastorno del ritmo cardíaco hereditario (arritmia), pero plantean interrogantes acerca de cómo y cuándo tratar a los niños que aún pueden no estar experimentando los síntomas.

En el estudio, los investigadores utilizaron archivos holandeses para reconstruir los árboles genealógicos de los pacientes con afecciones cardíacas hereditarias incluyendo el síndrome de QT largo, TVPC y el síndrome de Brugada.
Los investigadores fueron capaces de identificar los rangos de edad que se asociaron con un mayor riesgo de muerte entre las personas que tenían las mutaciones, pero aún no había sido diagnosticadas o tratadas por la enfermedad.

Entre los hallazgos:

El riesgo de muerte para las personas con síndrome de QT largo – una condición relacionada con el síndrome de muerte súbita del lactante – fue alta entre 1 y 19 años de edad, pero fue especialmente elevado en los primeros 10 años de vida para las personas con una mutación específica (SQTL1).

Para la taquicardia ventricular polimórfica catecolaminérgica (TVPC) el riesgo de muerte para las personas con esta condición fue más alto entre las edades de 20 a 39.

Para el síndrome de Brugada el riesgo de muerte para las personas con esta condición era más alto entre las edades de 40 a 59. Los hombres presentaban un mayor riesgo.

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