La piel que rodea los ojos es muy fina y hay que tratarla con delicadeza. Para evitar su envejecimiento prematuro es necesario modificar algunos hábitos y utilizar cosméticos hidratantes y nutrientes en profundidad.

Debido a la falta de sueño, el estrés o los camios hormonales se ralentiza la microcirculación sanguínea en esa zona y aparecen bolsas e hinchazón.

Si los vasos sanguíneos de los párpados se dilatan, aparecerán las ojeras. Para evitarlo es necesario  estimular la circulación en la zona.

mirada

Elevar la cabeza. 

Dormir con la cabeza más elevada evita la acumulación de líquidos en los párpados y alrededor de los ojos.

 

Aplicación de frío. 

Al levantarse por la mañana se estimula la circulación sanguínea lavándose la cara con agua muy fría. También está indicado aplicar una gasa empapada en manzanilla muy fría.

Son muy eficaces las bolsas de gel que pueden enfriarse en la nevera y se encuentran en las farmacias.

 

Cuidado con la sal. 

El consumo excesivo de sal, sobre todo a la hora de la cena, promueve la retención de líquidos y provoca hinchazón.

 

Productos cosméticos. 

Hay que utilizar cremas de contorno de ojos que contengan principios activos descongestionantes y drenantes, que también favorecen el rejuvenecimiento de la piel.

 

El paso del tiempo

El parpadeo constante, los gestos para enfocar la vista o protegernos del sol, así como el paso del tiempo también dejan huella en la zona del contorno de los ojos favoreciendo la aparición de pequeñas arrugas, más conocidas como patas de gallo.

Los productos antiedad son los más indicados en este caso, con propiedades nutrientes e hidratantes sobre todo.

Hay que aplicarlos por lo menos dos veces al día, por la mañana y por la noche y pueden usarse como preventivo a partir de los veinte años.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *