Aunque los tumores detectados mediante las mamografías tienen mejor pronóstico que los que han sido detectados en la consulta del médico, los especialistas tienen posturas encontradas en cuanto a la frecuencia con la que debe realizarse esta prueba para el control diagnóstico y la prevención del cáncer de mama.

mamas

Cada dos años

La recomendación de repetir la prueba de forma anual ha variado para hacerlo cada dos años, exceptuando grupos de riesgo y con antecedentes familiares de la enfermedad.

Los expertos sugieren que la excesiva frecuencia en la realización de la mamografía puede dar lugar a un sobretratamiento, ya que muchas de las lesiones o pequeños tumores que se detectan, no habrían supuesto un peligro grave, y sin embargo también se tratan.

Es decir, la paciente habría conservado la vida de todos modos, ya que la esperanza de vida no se relaciona tanto con la detección precoz, como con el tipo de cáncer o su perfil molecular en relación a su evolución.

 

El falso positivo

Puede ocurrir sobre todo en mujeres jóvenes. Se trata de una interpretación errónea del resultado, ya sea positivo o negativo, debido a su mayor cantidad de tejido denso fibroglandular que puede confundirse con el tejido tumoral, pues ambos aparecen en la mamografía con un color claro o blanco, mientras que la grasa, más presente en mujeres mayores lo hace en tonalidades oscuras.

 

Estilo de vida, la mejor prevención

En cualquier caso, la prevención ocupa un impotante lugar en la batalla contra el cáncer, y en ocasiones basta con cumplir unas reglas muy sencillas: controlar el peso, hacer ejercicio y reducir el consumo de alcohol.

1 comentario

  1. marisa roca

    17 Noviembre, 2014 a 0:49

    Interesante comentario, para tomar nota de ello, consejos muy buenos

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