Sin efectos secundarios y perfectamente compatible con otros tratamientos médicos simultáneos, la homeopatía es un buen recurso para cuidar la salud de los niños. La homeopatía se presenta como una terapéutica distinta capaz de lograr la salud de los niños en forma integral, con medicamentos que provocan una reacción curativa, sin efectos tóxicos ni secundarios.

homeopatia-para-nenes

El tratamiento homeopático conviene iniciarlo durante la etapa gestacional, para corregir o prevenir alteraciones en el bebé. El hecho de que la mujer esté embarazada no sólo puede sino que debe tratarse homeopáticamente, no ha sido suficientemente valorado por los obstetras, ya que de este modo se evitaría la posible incidencia negativa en el desarrollo embrionario que muchos medicamentos alopáticos pueden producir, como así también mejorar condiciones patológicas propias del embarazo. Hay investigaciones clínicas de madres tratadas durante el embarazo exclusivamente con medicamentos homeopáticos, que han dado a luz a lactantes sanos y sin afecciones que ensombrezcan los primeros meses de vida en los que respecta a su alimentación, sueño y procesos comunes a esa edad.

En cuanto a la reacción del niño al medicamento homeopático, en primer lugar, hay que establecer la diferencia entre un episodio agudo y una enfermedad crónica. En el primer caso, la respuesta a la reacción del medicamento homeopático adecuado comienza a manifestarse a las pocas horas. En cambio, en las enfermedades crónicas, es infrecuente la agravación homeopática como ocurre en el adulto, presentándose también con rapidez la mejoría, ya que en el niño la evolución de la enfermedad es más corta.

La mayoría de los niños tratados homeopáticamente no requieren en general otro tipo de recursos terapéuticos. Pero el uso de estos no está invalidado y son utilizados por el médico homeópata.

En las enfermedades respiratorias, por ejemplo, es conveniente utilizar todos los medios que aumenten la capacidad vital pulmonar, como ser la gimnasia y los deportes, el tratamiento kinésico para favorecer la expectoración y nebulizaciones con suero fisiológico diluido, a fin de fluidificar las secreciones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *