La ingesta de huevos nos aporta una gran cantidad de nutrientes que nos ayudan a mantenernos sanos, una de las ventajas principales es la practicidad con el que se puede cocinar. Es económico, fácil de digerir y muy rico. Por todas estas razones te contaremos un poco más en profundidad los motivos por los cuales no puedes dejar de incorporar los huevos a tu dieta diaria.

huevo

Durante mucho tiempo se pensaba, erróneamente, que el hecho de consumir huevos no era del todo sano paran nuestro organismo, se creía que era un alimento ‘pesado’ para ser digerido, pero esto no es así. Hoy, gracias a diferentes investigaciones sabemos que un huevo aporta la cantidad de proteínas, vitaminas y minerales que necesitamos sin la necesidad de provocar daño a nuestro cuerpo.

Debemos tener presente que existen algunas personas que son alergias a este alimento, por eso, si sientes que luego de la ingesta aparece alguna patología debes dejar de comerlos y acudir a tu nutricionista.

El principal mito que vincula al huevo como un alimento perjudicial es asociarlo con el colesterol. No vamos a mentirte, la yema del huevo tiene una alta densidad de colesterol (cerca de 213 mg por unidad), pero lo más importante es que el colesterol dietario (sacado de los alimentos) no afecta al colesterol sanguíneo en las personas de buena salud. Si tenemos en cuenta esto, el huevo continua siendo un alimento muy bueno por la cantidad de grasas insaturadas.

El huevo tiene 1.5 gramos de grasas saturadas y 2.5 grasas insaturadas. Las grasas monoinsaturadas ayudan a elevar el colesterol bueno. A pesar que esto no se sabe mucho es importante que empecemos a divulgarlo.

Las investigaciones han dado a conocer que la grasa saturada es más importante en la determinación de los niveles de colesterol sanguíneo que el consumo de comidas que contengan colesterol. Las tasas de colesterol en tu sangre nos muestra las interacciones complejas de los lípidos presentes en la sangre, las grasas de la sangre, los ácidos grasos (saturados, poliinsaturados, monoinsaturados) y el colesterol dietario.

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