Muchas de las actitudes y opiniones sobre el sexo son aprendidas, por lo que no corresponden a patrones instintivos y en ocasiones, ni siquiera reales.

El aprendizaje de ideas adquiridas de otros comienza en la infancia, a través de la familia y más tarde de los amigos y otros adultos.  A través de los medios de comunicación o medios literarios o artísticos, también aprendemos conceptos que se entrelazan a nuestras propias inhibiciones.

Para disfrutar del sexo es necesario en muchas ocasiones romper con los patrones establecidos en la mente, liberándola para poder explorar la propia sexualidad.

ideas equivocadas sexualidad

Algunas de las ideas erróneas que se instalan en nuestra mente suelen ser:

  • Las personas mayores no hacen el amor
  • El sexo es para la gente que tienen un cuerpo bello
  • Un hombre como es debido siempre está dispuesto para el amor
  • Una mujer tiene que estar disponible cuando su pareja la requiere, de lo contrario no le ama
  • Hacer el amor implica que exista una penetración
  • El sexo conduce invariablemente al orgasmo
  • El orgasmo debe sentirse de forma simultánea por ambas partes
  • Los besos y las caricias solo se practican cuando conducen al coito

 

De igual modo, existen pensamientos que impiden que las relaciones sexuales se desarrollen con normalidad y sin miedos, los más comunes son:

  • no podré satisfacer a mi pareja
  • lo único que mi pareja quiere es sexo
  • no puedo decir lo que siento realmente
  • no seré capaz de mantener una erección

 

Es necesario aprender a controlar este tipo de pensamientos, porque la mayoría se presentan de modo automático. Muchos de ellos se pueden transformar en afirmaciones positivas y racionales mediante la práctica, por ejemplo: “disfruto mucho satisfaciendo a mi pareja, pero no siempre puedo hacerlo con la misma intensidad”

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