En la sociedad actual, por norma general se asocian la ansiedad y el estrés como trastornos típicamente padecidos por personas adultas y adolescentes. Nada más lejos de la realidad: en el artículo de hoy profundizaremos sobre estos trastornos y de que manera afectan en las edades más tempranas.

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Gracias a estudios fiables y actuales, se estima que de cada 100 niños a partir de 9 años, entre 6 y 20 padecerían ansiedad en algún momento de su infancia. Como ya sabemos, la ansiedad es un sentimiento de recelo, nerviosismo o temor que suele ser causado por muy diferentes factores que no siempre se pueden identificar.

Tanto en la edad adulta como en la infantil ese trastorno presenta unos claros síntomas que, de forma continua, no suelen pasar desapercibidos por aquellos sujetos que la padecen:

· Dolor en el pecho

· Dolor de cabeza

· Respiración agitada y temblores musculares

· Náuseas

· Fatiga general (sin apreciarse causa alguna)

· Alteraciones del sueño

· Irritabilidad

· Etc.

Éstos son sólo algunos de los síntomas más normales del estrés y la ansiedad. El problema que podemos observar es que, aún siendo síntomas bastante claros en la mayoría de los casos, un niño no siempre los puede percibir, pues no es consciente del trastorno que padece.

La obligación (nótese que el significado de la palabra no se limita a “consejo”) de todo padre o madre que se precie es preocuparse e interesarse por su hijo si observa varios de los síntomas anteriormente descritos.

Debemos recordar que, al contrario que otras enfermedades, el paso del tiempo no favorece a la ansiedad, por lo que cuanto más tiempo alarguemos la espera más difícil y severo resultará el caso del niño.

Desde www.blogdefarmacia.com te animamos a consultar con tu especialista de confianza en caso de percibir esas conductas anormales en la conducta de tu hijo.

No te alarmes si así es, pues es probable que, aún si el diagnóstico confirma la existencia de ansiedad, esté en sus fases iniciales y disponga de un remedio fácil y sencillo, pero se consciente que nadie excepto tú va a llevar a tu hijo al médico, así que toma una decisión si es el caso.

Y sobretodo, muchos ánimos.

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