Hoy día, existe un elevado índice de la población en España que está en desempleo como consecuencia de la crisis económica. El desempleo puede ser afrontado de forma positiva cuando se trata de una situación temporal que se prolonga de forma breve a lo largo de los meses. Sin embargo, cuando el paro se prolonga a lo largo de más de dos años puede llegar a generar estrés, ansiedad, apatía, tristeza, depresión, miedo y temor ante el presente y el futuro. Está claro que la economía es una fuente de seguridad a nivel de bienestar material puesto que cualquier persona necesita tener una cantidad de dinero mensual para poder pagar la hipoteca, hacer la compra, hacer frente a los gastos…

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Cuando una persona lleva más de dos años en el paro debe de poner mucho de sí misma a nivel consciente para luchar contra la tristeza. Ante todo, la persona debe pensar que su situación no un hecho aislado y personal sino que hoy día, como consecuencia de la situación social, muchas personas se sienten así. Nadie debe pensar que no encuentra trabajo porque no está cualificado sino que debe pensar que hoy día, precisamente, existe muy poca oferta de empleo.

Por tanto, una persona más allá de que esté en desempleo debe estar activa. Debe realizar ejercicio físico y evitar el sedentarismo propio de la pereza o la falta de motivación. Por otra parte, aunque una persona que está en desempleo reduce la vida social al no poder realizar grandes gastos, conviene precisar que el parado tiene que seguir en contacto con los amigos, y por ejemplo, puede disfrutar de la amplia oferta cultural, de ocio y entretenimiento que ofrece cualquier ciudad.

A nivel de conocimiento y de aprovechamiento del tiempo, cuando una persona lleva mucho tiempo en el paro, no sólo debe de enviar currículums a diferentes empresas sino que también, debe estudiar y seguir formándose, ya sea, una carrera en la universidad o realizar un curso interesante.

1 comentario

  1. Cristina

    30 enero, 2014 a 11:38

    Los antídotos que ustedes dan contra el estrés y la ansiedad están muy bien y pueden llegar a ser efectivos, pero, después de dos largos años en paro o más, con una edad en la que en cuanto ven tu currículum lo tiran a la basura por considerarte vieja, me pregunto qué dinero te puede quedar, cuando ya no tienes ni para los gastos básicos de un hogar, para poder estudiar y formarte en cualquier curso sencillo o carrera universitaria por muy interesante que éste sea. No señores, no queda dinero ni para pagar un transporte público ¿barato? llámese metro. Las esperanzas se diluyen por muy buena disposición que tengas en no sucumbir a una realidad aplastante.

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