La desnutrición es un trastorno patológico que supone una deficiencia de nutrientes esenciales para el cuerpo humano, y suele asociarse a una dieta pobre en vitaminas, minerales, proteínas, carbohidratos o grasas “de las saludables”. Es probable que más de dos tengáis una concepción equivocada acerca de esa enfermedad, y es que una persona desnutrida no tiene porque tener un físico muy delgado, de la misma forma que un adulto con obesidad o sobrepeso puede padecer ese trastorno perfectamente.

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A día de hoy, la desnutrición afecta a casi un 35% de las personas mayores en el mundo civilizado.

Estas cifras no nos pueden extrañar, después de ver el ritmo de vida cotidiano y la poca atención que en ocasiones se presta a los ancianos. El bajo estado nutricional debilita las defensas del afectado y lo hace más propenso a cualquier enfermedad, por lo que su calidad de vida se ve reducida.

Una de las causas de la desnutrición en la tercera edad la podemos encontrar en la poca preocupación que muestran los familiares o personas más cercanas al anciano. Este último, bien por desconocimiento propio bien por descenso de su capacidad de entendimiento, no presta suficiente atención a qué come o qué deja de comer.

La falta de nutrientes la podemos encontrar en dos casos: en el primero, el afectado come muy poco y no consume suficientes calorías para su estado; en el segundo, pese a que sí come de forma regular, lo hace de forma incorrecta, ignorando los nutrientes esenciales para el cuerpo.

Si observamos esa falta de nutrientes en nuestros mayores, lo primero que vamos a hacer es apoyarles moralmente y comentar la situación en privado y en calma, sin prisas, para que el anciano comprenda a su ritmo.

Una vez conseguido esto, vamos a hacer una buena planificación de su menú habitual, e intentaremos que consuman alimentos naturales, así como asegurarnos de  la existencia de una ración de huevos, carne o pescado en cada comida (garantizando la ingesta de proteínas, hierro y zinc).

Otro alimento que no puede faltar en la dieta de una persona mayor son los lácteos, fuente de vitamina D por excelencia, la cual suele presentar déficits en los casos de desnutrición.

1 comentario

  1. curso nutricion geriatrica

    26 Noviembre, 2010 a 14:46

    la nutrición en los ancianos debe ser controlada por especialistas. si bien la alimentación es importante a cualquier edad, los efectos de una mala ingesta de alimentos son mucho m´s notorios a edades mayores. la atención a ancianos mediante especialistas aumenta considerablemente su calidad de vida.

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