La columna vertebral está compuesta de vértebras y de discos intervertebrales. Estos discos son una especie de cojines que permiten amortiguar las presiones y los choques entre las vértebras, algo así como los cartílagos entres los huesos, o los amortiguadores de un coche.

hernia-discal

Estos discos, relativamente mullidos, soportan una enorme presión cuando se produce un choque, o una serie de ejercicios pesados. Si el disco es aplastado o pinzado, se fisura y deja pasar una parte de los tejidos contenidos en el interior del disco. En este caso hablamos de hernia discal.

Este aplastamiento puede ser debido a una presión demasiado importante de un solo golpe (por ejemplo cuando se sufre un choque fuerte) o a presiones que se repiten en el tiempo (musculación pesada, carrera a pie en suelo duro, multiplicación de gestos de manutención…).

Cuando el disco se fisura, es para toda la vida. La hernia puede desaparecer (el tejido que se ha salido puede volver a colocarse o ser destruido por el cuerpo), pero el disco permanece fisurado para siempre, y no puede ser reparado, es imposible.

Los signos clínicos de la hernia discal

¿Cómo reconocer una hernia discal? Veamos algunas informaciones para reconocer una hernia discal. El signo más claro es la aparición de una ciática, un dolor que puede ser muy molesto.

La hernia discal se caracteriza por un dolor de ciática. Efectivamente, la hernia causa una proyección a nivel del disco, sobre la columna vertebral. Esta proyección causa dos fenómenos:

. Inflamación de la zona,

. presión sobre el nervio ciático.

Estos dos fenómenos engendran una excitación anormal del nervio ciático, que causa dolor, generalmente a nivel de la pierna.

1 comentario

  1. dijuana lagares

    19 Mayo, 2011 a 21:22

    estoy muy complacida con la information recibida, sufro de ernia y el doctor dice que no es necesario cirugia

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