Todos hemos oído hablar de la hipnosis, ese estado de sueño y vigilia a la vez, en el que la persona parece totalmente influenciable. Pero, ¿cómo funciona este método? ¿En qué casos es bueno aplicarlo?

hipnosis

Al principio, la hipnosis es un método puesto a punto por la psiquiatría. Cortocircuitando los procesos mentales, permite teóricamente alcanzar el inconsciente de cada persona. Esto puede permitir que surjan ciertos problemas o traumatismos relacionados con la infancia. Pero, ¿cómo funciona?

Diferentes técnicas de hipnosis

Existen dos escuelas complementarias. La primera, más tradicional, se basa en la sugestión. La persona, enfrente del hipnotizador, se somete a mandatos verbales, visuales y corporales. Este método se aplicó hasta Freud, partiendo del postulado siguiente: si se le sugiere a un paciente que se cure, se puede curar. Hoy en día, los hipnotizadores que hacen espectáculos públicos y que se divierten durmiendo a los espectadores, aplican los postulados de esta escuela.

La siguiente hipnosis es la llamada Ericksoniana, y solicita la participación activa del paciente. Se trata más bien de entrar en un estado de relajación, durante el cual el paciente puede expresarse libremente. El terapeuta utiliza metáforas, es decir un lenguaje simbólico, para guiar el inconsciente del sujeto y llevarlo a que él mismo encuentre soluciones a sus propios problemas.

El proceso de la hipnosis

Esta técnica se utiliza cada vez más en medicina y en psicoterapia. La hipnosis es eficaz para luchar contra el dolor, liberarse de ciertas dependencias o malos hábitos (tabaco, drogas…), la ansiedad, problemas de sexualidad, y fobias. Los mecanismos de actuación no se conocen bien, y muchos científicos lo explican por el efecto placebo.

. Dolores: Durante el estado hipnótico, la producción de endorfinas está al máximo. Estas son auténticos analgésicos naturales que pueden permitir una disminución real de las dosis de medicamentos, en el caso de dolores de espalda, migrañas, etc.

. Dejar de fumar: La hipnosis intenta actuar sobre la dependencia psicológica, y substituirla por otros comportamientos. El hipnotizador intenta suscitar las sugestiones más fuertes, como asociar tabaco con náusea.

. El estrés: En primer lugar, la hipnosis, muy cercana a la relajación, disminuye rápidamente el impacto de los agentes estresantes. Después, el estado hipnótico puede permitir que se encuentre el umbral adecuado de estimulación y excitación de un estrés correcto.

 

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