Los juegos interactivos y medios de comunicación sociales con base en Internet se han ido entrelazando cada vez más con la realidad física de millones de personas en todo el mundo. Cuando un individuo se identifica fuertemente con la representación cibernética de sí mismos, conocida como avatar, esto puede influir en la salud y la apariencia de la persona, según afirma un estudio de investigadores de la Universidad de Missouri.
Aprovechar el poder del mundo virtual podría conducir a nuevas formas de tratamiento de la obesidad y ayudar a romper con los prejuicios raciales y sexuales.

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La creación de un avatar permite a un individuo experimentar una nueva apariencia y personalidad con poco riesgo o esfuerzo, según comentó la profesora Elizabeth-Morawitz Behmde la Universidad de Missouri. Ese alter-ego puede tener una influencia positiva en la vida de una persona. Por ejemplo, las personas que buscan perder peso podrían crear avatares más aptos para ayudar a visualizarse a sí mismos como más delgados y más sanos.

En el estudio, 279 usuarios de una comunidad de realidad virtual, Second Life, respondieron un cuestionario acerca de su compromiso con su avatar y las relaciones que habían desarrollado en línea, así como sobre su salud real, su apariencia y su bienestar emocional. El grado en el que los usuarios experimentan sus avatares como una extensión de sí mismos puede predecir la influencia del avatar sobre la realidad física de las personas.
Un fuerte sentido de auto-presencia en el mundo social virtual promovió positivamente la salud y el bienestar de los participantes del estudio.

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