Ni las investigaciones están tan avanzadas ni los hombres están tan preparados para hacerla frente ni los médicos para reconocerla. Pero la andropausia existe. El hombre también tiene un declive hormonal (en este caso, de andrógenos), más acusado a partir de los 55 años, pero nunca tan brusco como en la menopausia femenina.

Mientras la producción de estrógenos de la mujer puede reducirse radicalmente entre uno y tres años, el descenso de los niveles de testosterona (el mejor indicador en los hombres) se prolonga lenta y gradualmente hasta el final de su vida. Lo que no existe es la postmenopausia masculina, ya que una vez que comienza la pérdida de testosterona, el proceso no se detiene. A las consultas médicas acuden muchos hombres a los que se diagnostica depresiones u otras disfunciones que en realidad esconden el inicio de la andropausia. Hay cambios en el tejido muscular y un incremento de la grasa, que modifica su distribución en el cuerpo. Se producen trastornos sexuales, con un descenso de la libido y también de la potencia. Se registran alteraciones en el carácter, depresiones y altibajos en los estados de ánimo. Se pierde la memoria y la capacidad de concentración y se altera el ritmo del sueño. Además de resentirse la calidad de vida por todos estos síntomas, también hay otros efectos silenciosos y más a largo plazo, como el aumento de riesgo cardiovascular y de osteoporosis. Al igual que en la menopausia femenina, todo esto se puede combatir con una terapia hormonal sustitutiva, pero su conveniencia y sus consecuencias aún son objeto de estudio.

1 comentario

  1. fabian lema

    24 agosto, 2013 a 4:39

    el articulo sobre la testosterona me a parecido muy interesante , por que me ha permitido saber que hacer al respecto , tengo 49 años y estoy pasando por un periodo de falta de libidez sexual

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