Muchos niños que son alérgicos a la leche, los huevos o el maní tienen reacciones graves después de exposiciones accidentales causadas por leer mal las etiquetas, el contacto cruzado entre los alimentos o errores en la preparación de alimentos, según un nuevo estudio.

Las reacciones se producen a pesar de que los padres sean conscientes de las alergias y estén educados acerca de la gravedad potencial de ellas – una conclusión que los expertos dicen que pone de relieve la necesidad de una vigilancia aún mayor para proteger a los niños de estas exposiciones que amenazan la vida.

El estudio siguió a más de 500 niños con alergias a los alimentos de entre los 3 meses a 15 meses de edad en cinco áreas metropolitanas de Estados Unidos durante tres años. Durante ese tiempo, el 72 por ciento de los niños tuvo al menos una reacción alérgica. Más de la mitad de los niños (53 por ciento) tuvo más de una reacción.

En la mitad de las reacciones, los alimentos fueron dados por personas que no eran los padres del niño, tales como familiares, maestros u otros cuidadores. Los expertos dicen que los padres deben hacer que cualquier persona que se esté cuidando a su hijo entienda la gravedad de la alergia, cómo evitar la exposición accidental y cómo tratar una reacción en caso de producirse.

Otro peligro potencial descubierto por la investigación: Alrededor de un 11 por ciento de las reacciones fueron graves y deberían haber sido tratadas con epinefrina. Sin embargo, la adrenalina se dio en sólo un 30 por ciento de los casos.

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