Un estudio hecho a gran escala encontró que de las más de 69 mil mujeres chinas cuyos historiales siguieron durante una década, las que bebían té verde por lo menos tres veces a la semana tenían 14 por ciento menos probabilidades de desarrollar un cáncer del sistema digestivo. Eso significa principalmente una menor probabilidad de cánceres de colon, estómago y esófago.

Nadie puede decir si el té verde en sí mismo es la razón de este fenómeno. Los amantes del té verde suelen ser más conscientes de la salud en general y el estudio trató de dar cuenta de eso. Ninguna de las mujeres fumaba o bebía alcohol regularmente. Los investigadores recolectaron información sobre sus dietas, hábitos de ejercicio físico, peso e historial médico. Aunque afirmaron que este tipo de estudio no puede prueban una relación causa-efecto.

Estudios anteriores han llegado hasta ahora a resultados contradictorios acerca de si los bebedores de té verde realmente tienen un menor riesgo de cáncer. Todos estos estudios se ven obstaculizados por el hecho de que es difícil aislar el efecto en el riesgo de cáncer de un solo alimento en la dieta de una persona. Realmente, los únicos tipos de estudios que pueden dar una fuerte evidencia de causa y efecto son ensayos clínicos, en los que a la gente se le asigna al azar usar el té verde en alguna forma o no.

Pero pocos ensayos clínicos han examinado si el té verde puede reducir el riesgo de cáncer y sus resultados han sido inconsistentes, de acuerdo con el National Cancer Institute. Existe evidencia fuerte de investigaciones de laboratorio, en animales y en células humanas, de que el té verde tiene el potencial para combatir el cáncer. Éste contiene ciertos químicos antioxidantes, en particular un compuesto conocido como EGCG, que puede evitar el daño de las células del cuerpo que puede conducir al cáncer y otras enfermedades.

Para el estudio, se utilizaron datos de salud de más de 69 mil mujeres chinas de mediana edad y mayores. Más de 19 mil se consideraron regulares bebedoras de té verde (lo tomaban por lo menos tres veces por semana). Durante 11 años, 1255 mujeres desarrollaron un cáncer del sistema digestivo. En general, los riesgos fueron algo inferiores cuando una mujer bebía té verde con frecuencia y por mucho tiempo. Por ejemplo, las mujeres que dijeron que había tomado regularmente té verde por lo menos 20 años eran un 27 por ciento menos propensas que las no bebedoras de desarrollar cualquier tipo de cáncer del sistema digestivo. Y eran 29 por ciento menos probables de desarrollar cáncer colorrectal, específicamente.

Nada de eso prueba que hay que comenzar a beber té verde para frustrar el cáncer. Las mujeres que tomaron una gran cantidad de té verde en este estudio fueron también más jóvenes, comían más frutas y verduras, ejercitaban más y tenían ingresos más altos. Los investigadores ajustaron los datos para todas aquellas diferencias pero aclararon que no es posible dar cuenta perfectamente de todo.

Si una persona desea empezar a beber té verde, se considera que es seguro en cantidades moderadas. Sin embargo, el té y sus extractos contienen cafeína, que algunas personas pueden necesitar evitar. El té verde también contiene pequeñas cantidades de vitamina K, lo que significa que podría interferir con medicamentos que previenen la coagulación de la sangre, como la warfarina. Dado que muchas personas mayores se encuentran tomando varios medicamentos, es prudente que hablen con sus médicos antes de usar el té verde como un tónico para la salud.

1 comentario

  1. Andru Leren

    11 Diciembre, 2015 a 19:07

    Vendo Te Verde Organico “Bancha” de produccion propia y elaborado segun recomendacion del maestro Micio Kushi del Japon,produccion limitada

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