Mirando la televisión, durante un anuncio en el cine, escuchando la radio… Pocos son los momentos en que no estamos expuestos a una agresiva política de publicidad por parte de varias empresas, y entre las cuales encontramos muchas veces las del sector alimentario.

Más específicamente, últimamente se está publicitando sobremanera el consumo de bebidas energéticas, esto es, refrescos azucarados con altos niveles de cafeína y que prometen “una energía duradera y asombrosa”.

Lo cierto es que, según el último estudio de John Higgins, investigador de la Facultad de Medicina de la Universidad de Texas, estos refrescos pueden ser más perjudiciales que beneficiosos para el cuerpo humano.

Para el análisis se han utilizado varios sujetos con buena condición física, y se ha llegado a la conclusión que los consumidores de este tipo de bebida no deben consumir más de una lata al día.

De la misma forma, se advierte a la gente que padece de hipertensión de los serios peligros de la bebida, señalando por otro lado que en ninguno de los casos se debe mezclar el refresco con alcohol.

El responsable del estudio señala que “una bebida normal energizante puede tener hasta una cuarta parte de una taza de azúcar y más cafeína que una taza cargada de café”. De hecho, mientras que una taza media de café contiene entre 50 y 150 mg. de cafeína, dos vasos de cualquier bebida energética comprenden desde los 80 hasta los 180mg. de la citada sustancia.

Pero no sólo es la cafeína el ingrediente peligroso de estas bebidas, puesto que también suelen contener guaraná y aminoácido taurina, otros tipos de estimulantes que pueden llegar a afectar seriamente la tensión arterial.

Países como Noruega, Francia o Dinamarca ya han dado un paso adelante en su sanidad nacional prohibiendo algunas marcas de estos refrescos, como el sonado ejemplo de los energizantes Red Bull.

¿A qué esperamos los demás países?

1 comentario

  1. Ruben Hernandez

    10 octubre, 2012 a 7:00

    Yo tomo dos monster diarios, mientas estoy trabajando , me siento muy bien, tal vez porque mi trabajo es muy duro, pero cuando no estoy trabajando y me tomo uno, me siento muy mal, pero nomas empiezo a trabajar, vuelvo a tomarlos, y quisiera consumir menos, Gracias.

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