Generalmente durante los seis primeros meses de la vida del niño, sus ojos tienen la capacidad de momerse en cualquier dirección de forma independiente. Esta propiedad desaparece con el tiempo, ajustándose el movimiento de ambos ojos por sí solo y teminando por enfocar juntos en la misma dirección.

estrabismo

Ocasionalmente este ajuste no se realiza, debido a que los ejes correspondientes de los ojos no guardan paralelismo. En este caso uno de los ojos se desvía hacia un lado, ya sea externo o interno.

Las causas del estrabismo en el ojo infantil pueden responder a diversos factores, siendo el más habitual la falta de correspondencia entre la capacidad de enfoque y el control muscular del ojo.

Puede ser también de naturaleza congénita, presentándose entre los dos y cuatro años, y generalmente tras alguna enfermedad.

Los primeros síntomas se desencadenan cuando el niño está cansado. El estrabismo puede ser convergente, cuando el ojo se desvía hacia dentro, que es el caso más habitual, o divergente, cuando el desvío se produce hacia fuera.

 

La importancia de la prevención

El niño no puede enfocar ambos ojos en la misma dirección por lo que obtiene una visión doble e inmadura. Si el estrabismo no se trata a tiempo, puede causar un trastorno permanente de la visión.

El médico puede prescribir el uso de gafas para enfocar, parches sobre el ojo normal con el fin de hacer trabajar al ojo desviado, o ejercicios ópticos. En ciertos casos estaría indicada la cirugía.

En los adultos las causas son lesiones del músculo o del nervio óptico o efecto secundario de algunas enfermedades como diabetes, hipertensión o trastornos tiroideos.

1 comentario

  1. Oftalvist

    23 abril, 2015 a 11:29

    Como bien se indica en el artículo, al nacer, y durante los primeros meses de vida, es frecuente que se aprecie cierto grado de desviación que puede ser normal. Si esto ocurre de manera constante o pasados los 6-7 meses de edad, puede que se trate de un estrabismo. Por eso, todos los niños que desvíen un ojo, deben ser explorados por el oftalmólogo a los seis o siete meses de edad bit.ly/oftalmología_pediátrica Debemos distinguir de los estrabismos lo que llamamos el pseudoestrabismo. En este caso da la sensación de que cuando el niño mira hacia un lado existe una desviación ocular, pero los músculos funcionan correctamente, los ojos mantienen un paralelismo adecuado y no hay alteraciones de la visión binocular. Es un falso estrabismo que no precisa tratamiento porque al crecer el puente nasal el canto interno de ambos ojos se aproximará y dejará de dar esa sensación de desviación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *