Una investigación ha señalado que las mujeres mayores que toman medicamentos populares para controlar la indigestión y la acidez estomacal pueden estar en mayor riesgo de sufrir fracturas de cadera.
El uso prolongado de estos medicamentos, llamados inhibidores de la bomba de protones (IBP), puede aumentar aún más ese riesgo entre un 35% a un 50% para los fumadoras actuales o ex fumadoras, según agregaron los investigadores. Prilosec, Prevacid y Nexium son algunos ejemplos de estos medicamentos.

Aunque el uso de IBP podría ser muy indicado en algunos pacientes, por lo menos para su uso a corto plazo, los investigadores opinan que los médicos deberían seguir atentamente la necesidad del uso prolongado de estos medicamentos, especialmente entre las mujeres posmenopáusicas con antecedentes de tabaquismo.
Los datos apoyan la decisión adoptada recientemente por la Food and Drug Administration de Estados Unidos de revisar el etiquetado de los IBP para incorporar las preocupaciones sobre un posible aumento en el riesgo de fracturas por la ingesta de estos medicamentos.

Para el estudio, el equipo de investigación recolectó datos sobre casi 80.000 mujeres posmenopáusicas. A lo largo de ocho años, desde el año 2000 al año 2008, ocurrieron cerca de 900 fracturas de cadera – con un riesgo 35% mayor entre mujeres que utilizaban los IBP en comparación con las mujeres que no tomaban estos fármacos.
El aumento del riesgo de fracturas entre las mujeres que fumaban fue aún mayor, alcanzando el 50%. Cuanto más tiempo una mujer había tomado un IBP, mayor era su riesgo, según apuntaron los investigadores.

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