Una de las condiciones fundamentales para que la piel luzca sana, es que los procesos bioquímicos que tienen lugar en sus diferentes capas se lleven a cabo de forma óptima.

Cada tipo de piel tiene sus propias necesidades. Mediante el conocimiento del propio tipo de piel y la práctica de hábitos saludables, conseguimos aportar al rostro un aspecto sano y luminoso.

necesidades piel

Piel seca

De aspecto opaco. Se irrita con facilidad y está expuesta a descamaciones frecuentes. Su principal enemigo es la deshidratación. 

Su tratamiento principal es la aplicación de una crema hidratante libre de parabenes y un aporte de agua en la dieta no inferior a dos litros diarios

Piel grasa.

Mantiene un brillo excesivo. Su principal enemigo son las impurezas como puntos negros, granos y espinillas.

Si la grasa es excesiva debe corregirse la secreción glandular mediante las indicaciones de un especialista. La alimentación debe tender al mínimo consumo de grasas.

Piel mixta.

Se caracteriza por la aparición de zonas muy secas frente a otras con acumulación variable de grasa en las zonas de nariz, barbilla y frente. 

El tratamiento debe centrarse en la combinación de lubricación y control graso

Piel delicada.

Se trata de una piel muy fina con gran tendencia a la sequedad. Su mayor enemigo son las arrugas prematuras. Reguiere protección e hidratación extra.

Necesidades orgánicas de la piel

  • Proteínas, grasas, minerales, agua, vitaminas A,C,D,E y grupo B.
  • El ejercicio estimula la circulación y la producción de colágeno y facilita la limpieza mediante la transpiración.

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