Las sales de baño son una buena opción para relajarse tras un día ajetreado. Las tienes al alcance de la mano y su precio no es muy elevado, y como ventaja puedes utilizarlas en el baño para relajarte y liberarte de tensiones.

Te sentirás como en el mar pero con más relajación, además de que las sales en el baño dan mayor cantidad de minerales y de sales al agua en las que estarás, proporcionando además un relajante perfume en tu baño. La mejor manera de colocarlas es ir poniéndolas en el chorro de agua que va bajando, y no en la bañera una vez llena, ya que así se expandirán mejor las sales de baño.

Existen varios tipos de sales de diferentes funciones y olores, pero todas ellas buscando tu relajación y el bienestar de tu cuerpo. Después de una ducha con sales de baño te sentirás como nuevo o nueva. También favorecen la desintoxicación del cuerpo y cuidan la piel.

Curan determinadas enfermedades o males del cuerpo, como dolores musculares, reumáticos, mordeduras y picaduras, etc. Además, un baño con sales de baño resulta tonificante y relajante. Son muchos los estudios que demuestran las ventajas de las sales de baño así que una buena sesión te dejará bien física y emocionalmente. Recomendaciones adecuadas son la sal andina o la sal del Himalaya.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *