Los aditivos alimentarios no gozan de buena reputación, por lo que no son muy utilizados en las cocinas familiares, frente a su extendido uso en la industria alimentaria.

Se trata de sustancias sin poder nutritivo por sí mismas que se añaden a los productos elaborados con el fin de asegurar su conservación, o facilitar su proceso de elaboración modificando sus características físicas y organolépticas.

Una gran familia

  • Entre los aditivos se encuentran los conservantes, los antioxidantes, espesantes o colorantes.
  • Según las zonas internacionales se les asigna una nomenclatura identificativa.
  • Los aditivos pueden ser naturales o artificiales.

 

Aditivos en los productos ecológicos

Respecto a los productos que ostentan el sello de ecológicos, no todos los aditivos están permitidos. En cuanto a los que están autorizados por ejemplo en la comunidad europea, debe indicarse en qué productos se utilizan, como el nitrito de sodio en productos cárnicos o la lecitina de soja para los productos lácteos. Igualmente el dióxido de azufre para el ramo vinícola, entre otros.

 

El glutamato monosódico

Es una sustancia gustativa elaborada a partir de un alga japonesa que contribuye al célebre sabor umami.

Tiene propiedades sinérgicas, lo cual significa que potencia el gusto de ciertos alimentos, los cuales se vuelven más sabrosos con la combinación que por separado.

En relación al glutamato, existe una fuerte polémica debido a su posible toxicidad para el organismo, no habiéndose hayado hasta el momento una base científica para demostrarla, por lo que sigue emplándose como la estrella de los aditivos en la mayor parte de países e industrias alimentarias.

aditivos

1 comentario

  1. Silvia

    6 Noviembre, 2014 a 10:44

    Los yogures en mi opinión consumir después de la comida, por la noche puede causar molestias gástricas si se toman solas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *