Los efectos acumulativos de la radiación emitida por los teléfonos móviles son dañinos para la salud humana a largo plazo, conduciendo a riesgos de enfermedades como tumores cerebrales, modificación de células y dolores de cabeza.

movil

Teniendo en cuenta el nivel de exposición que existe en la actualidad a estos aparatos, han surgido medidas de precaución que todos (especialmente los niños y jóvenes) deben seguir para disminuir el riesgo al usar esta indispensable tecnología.

Se recomienda al usar un teléfono movil, tratar de mantener el aparato móvil lo mas lejos posible de su cuerpo. La amplitud del campo electromagnético es cuatro veces menor a una distancia de cinco centímetros y cincuenta veces menor a un metro de la antena. Siempre que sea posible, utilizar el teléfono con el parlante incorporado o con auriculares de tipo Bluetooth, los que emiten frecuencias que son 1/100 menos potentes que la antena del teléfono celular normal. El uso de audífonos con cables puede también reducir la exposición.

Evitar llevar el teléfono pegado al cuerpo, no colocarlo debajo de la almohada ni en la mesa de noche, especialmente las embarazadas, se recomienda programarlo en modo “vuelo” o “fuera de línea”, como así también alternar el lado de la cabeza en el que se usa el teléfono para disminuir así el riesgo de exposición. Evitar utilizar el teléfono movil cuando la señal es débil o al moverse a alta velocidad, como cuando se viaja en un coche o en un tren, ya que es en estas situaciones cuando el teléfono está tratando de conectarse repetidamente a una nueva antena de relevo y el poder de la radiación electromagnética aumenta mucho más.

En lo posible, enviar mensajes de texto en vez de hacer una llamada, recordando siempre limitar también la duración de la exposición y la proximidad del teléfono al cuerpo.

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