La cera de abejas tiene un papel muy importante en la historia y la tradición popular. A veces la cera de abejas es confundida con el polen de abeja y la miel.

Los tres son producidos por las abejas y son muy similares en estructura. Sin embargo, la cera de abejas es una sustancia única y cuenta con varios beneficios para el cuerpo humano. Cabe destacar que esta no se consume directamente, pero puede utilizarse en otras aplicaciones externamente que son beneficiosos para la salud de la piel.

Esta se produce en las glándulas del abdomen de las abejas jóvenes, luego es raspada de sus cuerpos, masticada y mezclada con la saliva de la abeja y otras enzimas. Una vez conseguida la pasta la usan para formar las pequeñas secciones del panal donde se almacena el polen.

panal

La cera de abeja es utilizada en una gran variedad de productos como crayolas, velas, para pulir o proteger del agua algunos muebles, cosméticos, cremas, pomadas para labios y para trabajos dentales.

Entre algunos de los beneficios que presenta esta cera cabe destacar que atrapa la humedad y protege a las células de la piel del daño causado por factores ambientales. Además, suaviza la piel y crea una capa protectora de larga duración contra los elementos. Es un excelente hidratante natural,  muy nutritivo, así como antiinflamatorio, antibacteriano, antialérgico y antioxidante.

También se puede mezclar con otros productos tales como la miel y el aceite de oliva, para hacer bálsamos caseros que pueden servir como tratamientos naturales para tratar el eczema y la psoriasis.

Entre algunos usos caseros que se le puede dar a la cera de abeja se la puede frotar en el extremo de un trozo de hilo para lograr enhebrar fácilmente una aguja. También se puede untar sobre un clavo, logrando que se clave rápidamente en superficies duras.

Puede utilizarse la cera de abeja para lubricar maquinaria de metal para prevenir la oxidación y mantener la nitidez de los bordes cortantes. Algunos pescadores la usan para para encerar sus cañas de pescar, y los cazadores para encerar sus arcos.

También se pueden preparar recetas de belleza con la cera de abeja. Para hacer una barra de crema humectante se necesitan 3 onzas cera de abeja, 2 onzas manteca de cacao, y 3 onzas aceite de almendras dulces. Hay que derretir y mezclar todos los ingredientes juntos. Luego se deja enfriar y se moldea a gusto.

Otro método natural muy efectivo es el brillo y protector de labios a base de ungüento de lavanda y cera de abeja. Para preparar esta receta hacen falta 4 onzas de aceite de oliva, de 3 a 4 onzas de cera de abeja, 1 onza de manteca de cacao, 15 gotas de aceite de vitamina E y 25 gotas de aceite de lavanda.

Se debe combinar el aceite de oliva, la cera de abeja, y la manteca de cacao en baño maría. Se tiene que retirar del fuego y agregar la vitamina E junto con el aceite de lavanda y batir  bien hasta que todos los ingredientes se mezclen correctamente. Posteriormente se debe verter la preparación en frascos de pomada y hay que dejar que la mezcla se enfríe antes de usarla.

Es importante destacar las contraindicaciones y los efectos secundarios que tiene el uso de la cera de abeja. No se recomienda ingerir esta cera en las personas que padecen algún tipo de malestar intestinal, ya que puede llegar a producir una obstrucción.

Aunque la cera de abeja es muy inofensiva, cabe destacar que las personas que son alérgicas al polen y a la miel, podrían llegar a ser alérgicas también a la cera de abeja.

1 comentario

  1. marisa roca

    19 octubre, 2014 a 20:56

    Excelente información

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