La luxación congénita de cadera o displasia infantil de cadera es una malformación de la articulación de la cadera que se presenta en los recién nacidos. Se presenta con mayor frecuencia en el primer hijo, siendo las mujeres las más afectadas  y en los hijos nacidos de partos con presentaciones pélvicas (vienen de glúteos).

luxacioncongenitacadera

Se caracteriza por una falta o pérdida de la relación de la cabeza del fémur y la cavidad cotiloidea del hueso ilíaco, los que conforman la articulación de la cadera. En la subluxación, la pérdida de la relación es parcial.

Hay dos tipos de luxaciones congénitas de cadera: la prenatal o teratológica que se observa desde el momento del nacimiento y la luxación típica que se produce en el parto o poco después, representando la forma más frecuente.

Entre las diversas causas generadoras de esta patología, la más relevante habla de embarazos con escaso líquido amniótico y también se nombra el factor genético como predisponente.

El diagnostico se realiza con examen físico del recién nacido en donde los movimientos consisten en una rotación y flexoextensión de la cadera para poder distinguir un chasquido que sugiera una alteración del funcionamiento normal de la articulación.

Para confirmar el diagnóstico se usan ecografías o radiografías.

Los mejores resultados en el tratamiento se obtienen cuanto menor sea el niño que presenta la luxación, por lo que la búsqueda precoz en todos los niños de este trastorno es muy importante.

Como técnicas de tratamiento para lograr que la cabeza femoral se mantenga dentro del acetábulo se practica una extensión y giro de los muslos hacia el exterior, lo que se consigue con una férula o con un pañal especial.

Si la luxación es muy importante se puede intervenir quirúrgicamente para reponer la articulación a su correcta ubicación.

Cuando el tratamiento es correcto el problema se resuelve en su totalidad.

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