Las alergias a los alimentos van en aumento afectando a 15 millones de estadounidenses. Y de acuerdo con un nuevo estudio publicado recientemente, los pesticidas y el agua del grifo pueden tener parte de la culpa.
El estudio informó que los altos niveles de diclorofenoles, un químico usado en pesticidas y para clorar el agua, cuando se encuentran en el cuerpo humano, están asociados con alergias alimentarias.

La investigación muestra que los niveles elevados de diclorofenol que contienen pesticidas posiblemente puedan debilitar la tolerancia alimentaria en algunas personas, causando alergia a los alimentos. Esta sustancia química se encuentra comúnmente en los pesticidas utilizados por los agricultores y los productos de control de malezas, así como en el agua corriente.

Estudios anteriores han demostrado que las alergias alimentarias y la contaminación ambiental están aumentando en los Estados Unidos. Los resultados de este nuevo estudio sugieren que estas dos tendencias podrían estar vinculadas, y que el uso creciente de pesticidas y otros productos químicos se asocia con una mayor prevalencia de alergias a los alimentos.
Mientras que optar por agua embotellada en lugar de agua del grifo podría parecer ser una manera de reducir el riesgo de desarrollar una alergia, según el estudio, este cambio puede no ser correcto.

Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, se observó un aumento de alergia a los alimentos del 18 por ciento entre los años 1997 y 2007. Los alérgenos alimentarios más comunes son la leche, los huevos, el maní, el trigo, las nueces, la soya, el pescado y los mariscos.

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