Para muchos padres es el pan de cada día: “Hijo, ¿quieres estudiar de una vez?”, es una frase que se repite cada dos por tres en muchas familias de todo el mundo. Durante la niñez el niño muestra motivación por varias cosas, pero generalmente, su debilidad no reside en los estudios.

madre_hija_estudiar

No debemos alarmarnos ante la falta de ganas por estudiar antes de un examen, puesto que es normal que la mayoría de alumnos en la etapa obligatoria no muestren gran interés. Por otro lado, adquirir un buen hábito de estudio desde pequeños es un factor que puede resultar fundamental a la larga, y  los padres lo pueden conseguir con los siguientes consejos:

  • Ayudar al hijo a que sea organizado.

La organización del niño es una de las claves para su éxito en la actividad escolar. Pasarse toda la tarde delante de una consola o tirado en el sofá y dejar los deberes para la noche son ejemplos de mala organización que debemos evitar.

  • Mostrar interés por lo que estudia.

Que los padres muestren interés en la materia que estudian sus hijos supone un factor motivador para los pequeños, que ven como sus esfuerzos no sólo se limitan a una nota de examen, sino que también pueden compartir sus conocimientos con otras personas.

  • Hacerle ver los beneficios del estudio constante.

El niño también debe tener constancia de que lo que está estudiando no es en vano, dado que le va a servir para aplicarlo en futuras ocasiones. Un padre que no comente a menudo la importancia de unos buenos estudios a sus hijos no puede esperar después unos resultados académicos aceptables.

  • Ser un ejemplo a seguir.

Relacionado con el punto anterior, los padres deben predicar con el ejemplo y demostrar a sus hijos que algunas de las cosas favorables en sus vidas las han conseguido gracias a un estudio constante y metódico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *