Investigadores han hallado que niveles bajos de vitamina D son mucho más comunes en niños obesos que en aquellos que no lo son y se asocian también a una resistencia a la insulina, un factor de riesgo para el desarrollo de diabetes de tipo 2.

El estudio incluía a 411 niños obesos y 87 niños que no se encontraban con sobrepeso. Los investigadores midieron en los niños los niveles de vitamina D, azúcar en sangre, insulina sérica, el índice de masa corporal y la presión sanguínea.
También se les pidió a los niños que contestaran preguntas sobre el consumo diario de gaseosas, jugo, leche, frutas y vegetales, y si solían pasar por alto el desayuno o no.

Según comenta uno de los autores del estudio, doctor de la Universidad de Texas, los estudios muestran que los niños obesos con niveles bajos de vitamina D tienen mayores grados de resistencia a la insulina. Y aunque el estudio no puede probar la causa, sí sugiere que los niveles bajos de vitamina D podrían jugar un rol en el desarrollo de diabetes de tipo 2.

Los niños obesos que tienen hábitos alimenticios pobres, como saltear el desayuno y beber grandes cantidades de gaseosas y jugo, también tienen una tendencia a tener niveles bajos de vitamina D.
Investigaciones futuras deberían buscar si asegurarse que los niños obesos tengan cantidades adecuadas de vitamina D podría también ayudar con la resistencia a la insulina.
Estudios anteriores han establecido un enlace entre niveles bajos de vitamina D con enfermedades cardiovasculares y diabetes de tipo 2. 


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