Algunos adultos que tienen problemas para dormir podrían, de hecho, tener miedo a la oscuridad, un nuevo pequeño estudio sugiere.

Los investigadores de la Universidad de Ryerson del laboratorio del sueño y la depresión en Toronto utilizaron ruidos fuertes para medir las respuestas de parpadeo entre un grupo de estudiantes universitarios, tanto en ambientes con luz como oscuros. Descubrieron que los que mejor dormían estaban bien acostumbrados a los ruidos, mientras que los estudiantes con problemas para dormir anticipaban los estallidos cuando las luces se apagaban.
Los que tenían problemas para dormir se sobresaltaban con más facilidad en la oscuridad.
Los profesionales de salud que deben ofrecer un tratamiento, suponen que estas personas con problemas para dormir se ponen tensas cuando las luces se apagan, porque asocian la cama con no poder dormir. Ahora se preguntan seriamente cuántas personas en realidad tienen una fobia activa y no tratada.

Los investigadores sugirieron que nuevos tratamientos pueden ser necesarios para ayudar a los adultos con problemas de sueño que tienen miedo de la oscuridad.

Es posible que se necesite añadir componentes para el tratamiento de estos pacientes y adaptar los componentes de tratamiento existentes a la luz de la fobia. Mucha más investigación es necesaria, pero los profesionales creen que han tropezado con una necesidad no satisfecha de tratamiento para algunas personas con problemas de sueño.

Debido a que este estudio fue presentado en una reunión médica, los datos y conclusiones deben ser considerados como preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por pares.

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