Un nuevo estudio halla que las personas que padecen de una apoplejía menor se encuentran en un 20 por ciento más de riesgos de morir en los siguientes 9 años que el resto de la población en general.
Los riesgos mostraron ser más serios en pacientes mayores de 65 años y pacientes con un historial de infartos cerebrovasculares y problemas cardíacos.

Una apoplejía menor, o ataque isquémico transitorio (AIT), es una interrupción breve del flujo sanguíneo a alguna parte del cerebro. Los síntomas pueden durar tan sólo unos minutos o algunas horas y no resultan en incapacidad a largo plazo, pero estudios anteriores han mostrado que estos infartos pueden ser señales de alarma para condiciones más severas.

En el estudio nuevo se observó una asociación entre edades avanzadas y el riesgo de muerte entre pacientes que sufrían un ataque isquémico transitorio. Comparados con pacientes menores de 50 años, el riesgo de muerte era casi 8 veces mayor en aquellas personas que se encontraban entre los 75 y 84 años, y 11 veces mayor para los mayores de 85.
El estudio también hallo una asociación entre falla cardiaca congestiva y el riesgo de muerte 3,3 veces mayor en los pacientes que habían sufrido un AIT, y la fibrilación auricular también se encontraba relacionada con el riesgo de muerte entre estas personas.

Profesionales de la salud alegan que las personas que experimentan un ataque isquémico transitorio no morirán del mismo, pero tienen grandes posibilidades de sufrir una apoplejía mayor y de tener, en un futuro, problemas que pueden reducir la esperanza de vida.

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