Muchos padres erróneamente creen que permitir que los niños prueben el alcohol puede disuadirlos de beber cuando lleguen a la etapa adolescente, según un nuevo estudio.

La idea de que la exposición temprana al alcohol puede desalentar el interés de un niño en beber tiene una fuerte presencia entre algunos padres de niños en edad escolar.
Pero según advirtieron los investigadores, la introducción temprana al alcohol es un factor de riesgo para el desarrollo de problemas con el alcohol durante la adolescencia.

Los investigadores analizaron entrevistas realizadas a 1.050 madres de niños de tercer grado y encontraron que una cuarta parte de ellas dijo que permitirle a su hijo probar alcohol desalentaría su curiosidad al respecto, ya que le desagradaría el sabor además de que se quitaría el deseo del fruto prohibido.

Los investigadores también encontraron que el 40% de las madres sentían que al no permitir a sus hijos probar alcohol no haría sino aumentar su deseo de hacerlo, el 22% cree que los niños que prueban el alcohol en casa con sus padres estarían en mejores condiciones para resistir la presión a beber alcohol, y el 26% piensa que haría que sus niños fueran menos propensos a experimentar el consumo de riesgo en la escuela secundaria.

Casi el 33% de los niños en el estudio dijeron que habían probado la cerveza, vino u otras bebidas alcohólicas. Hubo una fuerte asociación entre los padres que estaban a favor de permitir a sus hijos a probar el alcohol y los niños que informaron haberlo hecho.

Estos hallazgos indican que muchos padres esperan erróneamente que la forma en que los niños beben en la casa, bajo supervisión de los padres, se repita cuando los niños estén con sus compañeros.

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