El sistema terapéutico conocido como análisis transaccional es un tipo de tratamiento psicológico de alcance individual y social nacido a partir de los desarrollos del psiquiatra Eric Berne a lo largo de la década de 1950. La terapia consiste en una articulación de tres elementos presentes en la psicología de cada persona, conocidos como el Padre, el Adulto y el Niño. El objetivo de la terapia de análisis transaccional es el de aprender a darle a cada una de estas partes internas el lugar que le pertenece. El Padre, por ejemplo, nos daría la fuerza para ofrecer cuidado y protección a otras personas; el Adulto nos sirve para alcanzar una correcta individuación y el tercero (Niño) es el que debemos fortalecer para ir en busca de cuidados y aprender a aceptarlos. Si bien en un principio el análisis transaccional se nutrió de algunos elementos del psicoanálisis freudiano, finalmente terminaría forjándose su propio camino.

analisis-transaccional

Por medio del análisis transaccional una persona aprende a interactuar de forma saludable y libre de bloqueos consigo misma y con su entorno. Los cambios que se van produciendo a lo largo de una terapia de este tipo provienen de la particular efectividad del análisis transaccional para efectuar lo que denomina “transacciones” entre los distintos componentes del sistema (Padre, Adulto y Niño) hasta alcanzar el equilibrio adecuado. Las transacciones que se hacen en una terapia de análisis transaccional pueden ser de varios tipos: complementarias (de tipo simple), cruzadas (de tipo simple) o ulteriores.

La terapia de análisis transaccional ha encontrado un sinnúmero de aplicaciones en diversas disciplinas (desde el desarrollo personal  y la enfermería hasta el trabajo social y el desarrollo de organizaciones y empresas), mostrando excelentes resultados en períodos de tiempo relativamente cortos (diferenciándose de otros abordajes alternativos similares).

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