El aceite de hígado de bacalao se obtiene de la cocción al vapor de hígados de bacalaos y su posterior prensada. Este producto combina los beneficios de los ácidos grasos esenciales Omega-3 (ecoisapentaenoico y decosahexaenoico) con los de las vitaminas A y D.

bacalao

Los ácidos grasos Omega-3 no son producidos naturalmente por nuestro cuerpo y, dado que son pilares fundamentales del mismo, su administración resulta indispensable a través de diferentes alimentos. Estos ácidos grasos reducen los niveles de triglicéridos y de colesterol en sangre y bajan la tensión arterial elevada. Además, alivian los síntomas de la artritis reumatoide, reducen el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y participan en el buen funcionamiento del tejido nervioso.

El aceite de hígado de bacalao es la fuente natural más importante de vitaminas A y D. La vitamina A es esencial para mantener una buena visión, mejora la piel y las mucosas, y es muy importante para el crecimiento de los huesos. La vitamina D previene la osteoporosis (participando de la reabsorción de calcio), disminuye los riesgos de desarrollar diferentes tipos de cáncer (especialmente de próstata, senos y ovarios) y colabora en la actividad del sistema nervioso.

Se recomienda ingerir una cucharada sopera (aproximadamente 7,5 ml) de aceite de bacalao en ayunas, y mantener el ayuno por 30 minutos tras la toma para optimizar los resultados. El tratamiento con este alimento es de mediano a largo plazo pero con el correr del tiempo se observan muy buenos resultados.

Las personas con alergia o hipersensibilidad al pescado deben evitar el aceite de hígado de bacalao o los productos de ácidos grasos que se deriven del pescado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *