La incontinencia urinaria es uno de los mayores problemas que pueden llegar a sufrir determinadas personas, algo que generalmente se asocia con la edad, presentándose mayoritariamente en etapas de vida del adulto mayor.

Debido a la incontinencia urinaria, una persona puede llegar a sufrir varios cambios en su actividad diaria, ya que esta enfermedad se asocia con cualquier tipo de acciones que una persona pueda realizar en un instante dado, pues ella se hará presente cuando:

  • Una persona llegue a estornudar.
  • Cuando se realice algún pequeño esfuerzo.
  • Si se llega a reír exageradamente.
  • Cuando se ejecuta algún tipo de ejercicio físico.

En cualquiera de estas situaciones (aunque existen otras cuantas más), de manera involuntaria una persona puede ser incapaz de contener la orina, provocándose con ello la repentina e imperiosa necesidad de orinar.

Causas posibles que desarrollan la incontinencia urinaria

Es por esta razón que la incontinencia urinaria puede llegar a provocar no solamente un problema higiénico, sino también uno psíquico y social; a esta incontinencia urinaria no se la considera estrictamente como una enfermedad, sino más bien como una alteración que puede presentarse mediante diferentes y numerosas enfermedades en las que se ve involucrada la fase de llenado vesical.

A pesar de que la incontinencia urinaria puede presentarse durante la etapa del adulto mayor, también se ha escuchado su manifestación en diferentes edades y en ambos sexos; según determinados estudios y análisis estadísticos, las mujeres son más propensas de sufrir una incontinencia urinaria más que los hombres. Una de las causas para que se produzca este problema se debe a la presión ejercida dentro de la vejiga, la cual es mayor a la presión en la uretra. También se ha mencionado como posibles causas:

  • La hiperactividad del detrusor, trastorno motivado por un problema neurológico.
  • Una alteración en el esfínter externo.
  • Alteraciones de los músculos en el suelo pélvico.
  • Por una lesión orgánica.
  • Un fallo en el funcionamiento del esfínter interno por una relajación inapropiada.
  • Un daño neuronal.

Cualquiera de estos síntomas pueden ser tratados eficazmente por un médico tratante, mismo que generalmente puede ser el urólogo. Algunos de estos casos requieren de ejercicios de contracción que sólo el médico puede supervisar.

1 comentario

  1. Judith Ortiz

    21 octubre, 2012 a 18:24

    Con esto de que visitar a un medico es costosisimo y las medicinas ni se diga hay que volver a lo natural. Buena salud.

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