Esas son las dos grandes alternativas con las que se puede llegar a presentar esta litiasis renal en nuestro organismo, afectando la salud de quien la padece de un momento a otro de una forma inesperada.

Poder detectar a la litiasis renal es fácil cuando existe un dolor en la zona lumbar, misma que suele expandirse hacia el área de la ingle y hasta los genitales, todo ello sin una razón aparente. Pero también existe la presencia de esta litiasis renal sin un dolor ni sintomatología visible, pudiendo ser descubierta casi de una manera accidental por medio de diferentes análisis microscópicos en la orina. Allí se podrá ver diferentes niveles de sangre o de pus, estando también presentes unos cuantos cristales diminutos que vienen a ser producto de la formación de un cálculo.

Tratamientos sugeridos en la litiasis renal

Dependiendo del lugar en donde se ubican estos cálculos productos de la litiasis renal, su eliminación puede ser fácil y sencilla, así como también muy complicada. Si estos cálculos se han llegado a ubicar en el uréter, ellos serán expulsados aproximadamente de unos tres a cuatro semanas mediante la orina luego de haber sido detectados, incidencia que por lo general es el 95% de todos los casos reportados. Si uno de estos cálculos no ha sido expulsado durante unos dos meses, ello requerirá de una posible intervención terapéutica; para poder ejecutar una eficiente intervención y tratamiento terapéutico, el médico deberá analizar los siguientes factores:

  • Tolerancia y experiencia con el dolor provocado por los cálculos.
  • La frecuencia con la que se evidencian los cólicos.
  • Repercusión de estos cálculos en la vía urinaria.

Éstos y otros cuantos elementos más serán tomados en cuenta para poder ofrecer un tratamiento terapéutico eficaz al paciente.

Existe otra alternativa para eliminar estos cálculos, misma que se basa en tratar de romper a los mismos mediante una litotricia extracorporea, logrando con ello que los cálculos pulverizados puedan ser más fáciles de ser expulsados mediante la orina, aunque también podrían ser extraídos por medio de una endoscopía.

En la litiasis renal pueden presentarse algunos cálculos de ácido úrico, los cuales tienen la ventaja de disolverse paulatinamente con la orina, la cual se volverá más alcalina (con citrato de potasio) y cuya composición servirá al médico tratante para corroborar dicha eliminación.

Aquellos cálculos que no pueden ser eliminados por diferentes causas (por su posición o su tamaño) tendrán que someterse a una intervención quirúrgica.

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