La planta del anís tiene la capacidad de crecer hasta alcanzar los 60 cm de altura, y aunque parezca mentira, pertenece a la misma familia del perejil y del hinojo. En ocasiones puede ser denominada como comino dulce.

Las hojas de la planta de anís son plumosas (al igual que el cilantro) y las flores son de color blancuzcas, o amarillentas.

El origen del anís viene de Oriente, y al tratarse de una planta que crece de manera silvestre se divulgó por diferentes partes del mundo rápidamente. En la actualidad la encontramos en el Mediterráneo, Egipto, Oriente, España, Francia, Rusia, América.

En la antigüedad era usada por los romanos como un beneficioso remedio digestivo, luego de comer se masticaban semillas de anís para ayudar en la digestión. Otros la usaban contra el insomnio, contra el asma y contra los inconvenientes menstruales.

Una de las presentaciones más comunes es utilizar su aceite de anís, que se obtiene por medio de la destilación de sus semillas. El olor de este aceite es dulce. Al usarlo se debe tener mucho cuidado, ya que se trata de un aceite muy tóxico al ser usado de manera incorrecta. Puede provocar daños severos al sistema nervioso, causando entumecimiento en los músculos. Por esta razón es muy importante que no lo uses por tu cuenta sin la supervisión de un médico, y en este caso debes comprarlo en lugares donde este autorizada la venta.

Usos del anís

El anís puede ser usado para tratar los síntomas de la menopausia, ayudando a la retensión de líquido que aparece en esta etapa de las mujeres. Para ello es aconsejable realizar una tizana hirviendo dos cucharaditas de semillas de anís por cada 600 ml de agua.

En la cultura egipcia y china era usada para tratar dolencias del sistema digestivo.

Ayuda en problemas de ansiedad, nerviosismo, relajación, palpitaciones.

En la cocina, las semillas de anís puedes emplearse en la elaboración de panes, pasteles, platos con pescado, sopas, postres y espolvoreando sobre diferentes frutas.

Las hojas de esta planta se emplean para realizar ensaladas, acompañadas de zanahorias o sopa de pescado.

Otros usos del anís

En Francia, y bajo un estricto control, es usado su aceite para perfumar diferentes productos medicinales (enjuagues bucales, jarabes, dentífricos).

En la veterinaria se emplea en las vacas para estimular la producción de leche.

1 comentario

  1. lila salinas

    15 febrero, 2013 a 3:48

    vivo en el Peru y deseo adquirir el aniz egipcio

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