El autismo es un trastorno cerebral cuya consecuencia de quien sufre de este padecimiento es que frecuentemente tiene serias dificultades en su comunicación y relación con otras personas.

autista

En general, todos los que sufren de autismo siempre padecerán de estos inconvenientes para relacionarse e insertarse en nuevos grupos sociales. Pero, a pesar de ello, si se logra detectar y diagnosticar precozmente, puede que su tratamiento alcance mayores niveles de eficiencia.

En cuanto a la causa del autismo, muchos científicos creen que estaría relacionada con los genes, ya que es muy frecuente que en una misma familia se repitan los integrantes que lo padecen. Por lo que los investigadores se encuentran a la expectativa de determinar cuales son los genes responsables de transmitirlo.

Sin embargo, hay quienes investigan si las causas son otras, distintas a las genéticas.

Los síntomas de las personas que padecen autismo suelen comenzar de pequeños, alrededor de los 3 años de edad. Generalmente el síntoma que suele ser el más alertador para los padres es el retraso en el habla y en su comportamiento distinto al de los demás niños de su edad.

La sintomatología del austista suelen ser atrasos en el lenguaje, ausencia de contacto visual, y la necesidad de repetir las mismas conductas en forma rutinaria negándose a dejar las mismas oponiéndose con fuerte resistencia. También tienen dificultades en el aprendizaje y auditivos.

Si bien no hay determinados síntomas que confirmen terminantemente el autismo, si algunos de ellos se dan con frecuencia entre quienes lo padecen. Pero siempre pueden variar dependiendo de quien lo sufra y el grado en que lo padezca.

El tratamiento para tratar el problema del autismo dependerá de los síntomas que se sufran. Por lo que es determinante lograr detectar con certeza cuales son los síntomas relacionados con la atención y aprendizaje del niño para poder encontrar la forma de controlar a los mismos.

Gran parte del tratamiento se asienta en un comportamiento determinado tendiente a reforzar y educarlos en su habilidad social y de relación con otras personas.

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