Es un  pigmento natural del conjunto de los carotenoides que se encuentra en el tomate y en otros vegetales de color rojo. Sus carac- terísticas químicas le confieren gran poder antioxidante.

El organismo humano no puede sintetizar licopeno, de manera que éste debe ingerirse con la dieta o mediante suplementación alimentaria. Este micronutriente se absorbe de los alimentos que ingerimos y se acumula, entre otros antioxidantes, en aquellas zonas susceptibles a la oxidación. Como en el caso de otros carotenoides (por ejemplo la luteína), existen diversos estudios epidemiológicos que pueden hacer pensar que la ingesta de licopeno está inversamente relacionada con la prevención de diversas patologías como aterosclerosis, patologías cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.

El licopeno se encuentra presente en el organismo humano tanto en sangre en cantidades de 30 mcg/dl como en diversos tejidos, distribuyéndose de forma variable. Se concentra especialmente en las glándulas suprarrenales, testículos, hígado y próstata.

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