El linfedema es la hinchazón causada por una acumulación en el tejido intersticial de líquido procedente de los vasos linfáticos. Habitualmente se debe a dificultades en el retorno de la circulación linfática. Diversas enfermedades pueden afectar a los vasos linfáticos.

El líquido del linfedema es rico en proteínas y células con lo cual tiende a formar fibrosis de la dermis y tejido celular subcutáneo que sumado a complicaciones infecciosoinflamatorias producen empeoramiento estableciendo un cuadro crónico de no mediar un tratamiento acorde.

Puede ser primario o secundario.

Al momento del diagnóstico hay que diferenciarlos de los edemas de causas sistémicas, estos últimos afectan ambas extremidades mientras que el linfedema puede afectar solo un miembro.

Ciertas intervenciones, como mastectomías, linfadenectomias, traumatismos o neoplasias pueden desarrollar linfedema secundario.

La sintomatología del linfedema es más solapada, con comienzo lento y progresivo.

Dentro de las complicaciones de esta patología tenemos: infecciones, trastornos tróficos en piel, neoplasias y psicológicas.

En su tratamiento primero se intenta la conservación de tejidos caso contrario se recurre a cirugía en caso de ser necesario, a la vez que los antibióticos siempre deben contar en el tratamiento de infecciones.

También suelen usarse vendajes compresivos o medias elásticas. Los diuréticos deben evitarse ya que utilizados a largo plazo producen efectos secundarios que pueden empeorar el cuadro.

El drenaje linfático manual, se trata de la activación manual del transporte líquido intersticial a través de los canales prelinfáticos y de la linfa a través de vasos linfáticos. Lo que se busca con este es reproducir en forma manual aquellos movimientos que por alguna razón el sistema linfático ya no puede hacer por sí mismo.

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