Las terapias a base de agua son de las más efectivas que ha conocida la humanidad. Una de las variantes de la hidroterapia clásica es la terapia del vapor. La terapia del vapor es un tratamiento natural que ayuda a revertir afecciones como faringitis, resfríados, bronquitis y reumatismos. Su acción sobre el organismo es conocido desde hace miles de años: dilata los vasos sanguíneos, tiene efecto sedante, abre los poros e hidrata la piel. A pesar de que actualmente existen aparatos eléctricos que simulan el efecto de vapor, nada como utilizar el viejo método del vapor de agua casero para obtener buenos resultados en poco tiempo.

vaporterapia

Para preparar la terapia de vapor se necesita una olla con agua hirviendo y una toalla. La olla debe ser colocada sobre un lugar seguro y en una superficie a prueba de calor (puede ser en el suelo o en un espacio de mármol u otra cerámica). Después de acercarse a la olla inclinando la cabeza (no demasiado, para no quemarse) tapar los espacios libres con una toalla (se coloca la toalla sobre la cabeza). Se recomienda quedarse en esta posición por al menos 10 minutos. Después de una terapia de vapor conviene hacer un poco de reposo y no agitarse demasiado. Este tratamiento no se debe realizar inmediatamente después de una comida y tampoco con temperaturas demasiado altas.

La terapia del vapor da excelentes resultados para tratar irritación de garganta, faringitis, resfríados, sinusitis y reumatismo (en estos dos últimos casos se puede probar una variante, que consiste en una ducha de agua bien caliente, con un secado posterior de alta fricción). La terapia del vapor también es muy utilizada en cosmética para abrir los poros de la piel previo a cualquier tratamiento de limpieza y belleza facial.

1 comentario

  1. carolina

    17 junio, 2013 a 22:48

    Es verdad, yo he notado que haciendo vaporterapia unas 3 veces por semana , me he resfriado muchisimo menos, ya que al realizar la inhalacion se suda mucho y alli se eliminan toxinas propias de los virus que son responsables de causar enfermedades respiratorias.
    Pero recalco que yo me acerco a la cacerola con el fuego minimo y me cubro con una toalla grande.
    Lo natural siempre es lo mejor.

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