Desmallarse es perder momentáneamente la consciencia debido a una pérdida de flujo sanguíneo hacia el cerebro. El corazón continuamente está bombeando sangre hacia el cerebro, entregando el oxígeno necesario. Si por alguna razón, el corazón deja de bombear oxígeno al cerebro, uno se empieza a sentir mareado o aturdido en unos 3 a 5 segundos. Luego, de repente, uno se ha desmayado.

Algunas causas de desmayo se deben a las actividades que causan un ascenso rápido y consecuentemente una caída en la presión sanguínea. Una tos fuerte y prolongada, el esfuerzo en el baño, pararse repentinamente, y haber estado en un cuarto caluroso lleno de gente, pueden causar que nos desmayemos también.

Para ayudar a prevenir que nos desmayemos, si detectamos algunos de los síntomas previos, debemos hacer que nuestra presión sanguínea aumente. Tensionar los músculos es un método para lograr esto. Por ejemplo, apretar una pelota, tensar los muslos o cruzar las piernas.

Un mito popular es que uno debería echarse agua fría en la cara. En realidad, lo mejor que se puede hacer es recostarse. Cuando se está parado o sentado, la sangre recorre el cuerpo desde la cabeza hacia las piernas.

Si uno ha de sentirse mareado, debería recostarse y subir las piernas alrededor de un pie sobre el corazón. La sangre comenzará a correr desde los pies a la cabeza, manteniendo el oxígeno fluyendo al cerebro. Además, así se puede también prevenir traumatismos en la cabeza si es que de hecho nos desmayamos y caemos al hacerlo.

1 comentario

  1. Ángeles vazquez

    30 Septiembre, 2014 a 22:40

    Gracias por su información yo tenía muchas dudas sobre los desmayos y me ha dejado más tranquila bendiciones yo sufro de eso y siempre me quedaban dudas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *