Cómo combatir y prevenir los problemas oculares comunes como orzuelos y conjuntivitis.

Orzuelos

Un orzuelo es una infección de una o más glándulas que se encuentran en el borde del párpado o por debajo de éste. Generalmente se manifiestan primero con enrojecimiento o sensibilidad y luego dolor en el borde externo del párpado. A veces, esta región se hincha y el ojo lagrimea.

blefaritis

Aunque en ocasiones se recurre a antibióticos, lo más útil en estos casos es aplicar compresas calientes durante 10 minutos varias veces al día. También se emplea un truco casero, pero no por ello menos efectivo, que consiste en frotar con un anillo de oro con una tela para calentarlo y Lugo colocarlo sobre el orzuelo. El calor ayuda a que el orzuelo madure, se rompa y drene el pus hasta desaparecer.

Conjuntivitis

La conjuntivitis es una inflamación de la conjuntiva, membrana mucosa que reviste los párpados y la parte anterior del globo ocular, y se manifiesta con los síntomas de hinchazón del párpado, picazón intensa, secreción acuosa, fotofobia (rechazo a la luz).

Existen diversas causas que pueden provocar esta enfermedad: las alergias al polvo, al moho o al polen, la acción del viento y el humo, y hasta la luz solar reflejada.

Las bacterias que entran en contacto con los ojos también pueden provocar conjuntivitis.

El tratamiento de la inflamación depende de su causa. Los párpados deben lavarse suavemente con agua y secarse con un paño o toalla limpia. Enjuagarse los ojos con té también es beneficioso. Si el médico lo indica, se puede recurrir a las gotas oftalmológicas.

La conjuntivitis es contagiosa, por lo tanto no deben compartirse toallas ni fundas de almohadas con la persona infectada. También es importante no tocar el ojo sano después de haber tocado el infectado, ya que de esta forma la misma persona puede contagiarse la conjuntivitis de un ojo al otro.

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