Omega 3. Se trata de grasas que son muy beneficiosas para el organismo, ya que actúan como antiinflamatorio y colaboran en el mantenimiento de la sangre sin coágulos, reduciendo el riesgo de padecer enfermedades coronarias y cumpliendo un papel importante en el desarrollo fetal.

Las fuentes de este tipo de grasas son los pescados azules, como el salmón, la caballa, las sardinas, y también las verduras de hoja verde.

Grasas monoinsaturadas

El consumo de estas grasas monoinsaturadas es ventajoso para la salud, ya que hacen disminuir los niveles de colesterol y, de esta forma, reducen el riesgo de padecer trastornos cardíacos.

Estas clases de grasas pueden adquirirse mediante la ingesta de palta, aceite de oliva y las frutas secas.

Grasas polinsaturadas

Estas grasas contienen ácidos grasos esenciales, linoleico y linolénico, pero no conviene abusar de ellas por los altos valores calóricos que aportan. Aunque ello también dependerá de su actividad física diaria y los requerimientos de energía para las mismas.

Sus fuentes son los pescados azules, los mariscos, la soja, nueces y la mayonesa.

Grasas saturadas

Conviene consumirlas con bastante moderación, aunque muchos de los alimentos ricos en grasas saturadas contienen hierro, proteínas y calcio, por lo que no deben dejarse de lado completamente.

Para no desaprovechar estos importantes nutrientes, lo ideal, es consumir estos alimentos en sus versiones  aligeradas, o sea, menos grasosas, como por ejemplo, los productos lácteos desnatados, los cortes de carne magro o desgrasados, las galletas light, etc.

Sus fuentes son las leches y los lácteos enteros, los quesos, la mantequilla, la carne y las galletas.

Grasas trans

Básicamente se trata de aceite insaturado que se ha solidificado a través de la hidrogenación, que es la adición de hidrógeno a las grasas para saturarlas. La hidrogenación se realiza para cumplir con los objetivos de prolongar la vida útil del alimento y de darle una consistencia más cremosa.

El consumo abusivo de esta clase de grasas puede hacer disminuir los niveles del denominado  colesterol  bueno (HDL) y disminuir elevar el colesterol “malo” (LDL), con el aumento consiguiente del riesgo de contraer arteriosclerosis. También puede llegar a retrasar el crecimiento y la maduración del cerebro.

Las grasas trans se encuentran principalmente en la margarina, las galletas, y los alimentos congelados.

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