En un mundo donde el culto a la belleza prima por encima de otras características del ser humano, nos encontramos con un nuevo trastorno en relación al cuerpo, la vigorexia. Una persona que se ve siempre con falta de tonicidad y musculatura, lo cual la lleva a realizar ejercicio físico de manera obsesiva compulsiva y pesas cada día de manera continuada, padece de vigorexia. En la mayoría de los casos su cuerpo toma forma grotesca y desproporcionada, adquiriendo una masa muscular poco acorde con su talla y contextura física. Las personas afectadas por este trastorno pasan horas en el gimnasio, que convierten en su segundo hogar, son esclavos del espejo y la báscula. De igual modo que la anoréxica asocia belleza a delgadez en este caso se produce una simplificación similar, se asocia belleza a cantidad de masa muscular.

vigirexia

Con todo lo resaltado anteriormente, una persona que presenta este tipo de trastorno se caracteriza por tener una obsesión por un cuerpo musculoso, aunque lo haya conseguido, su visión esta tan distorsionada  que frente al espejo sigue viéndose débil; también sufre una distorsión de la imagen corporal; baja autoestima; el entrenamiento que realice será de manera obsesiva y compulsiva dejando de lado otros aspectos importantes de su vida relacionados al orden social, laboral y cultural; presenta tendencia a la automedicación; realizan una dieta muy elevada en proteínas y en la mayoría de los casos la dieta va acompañada con productos anabólicos y esteroides.

Lo que se aconseja en estos casos es no caer ante modelos de belleza estereotipados por nuestra sociedad actual, sino que debemos aceptarnos como somos, con un cuerpo y mente en equilibrio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *